Salud y Vida

Cáncer y ejercicio terapéutico: porque moverse también es parte del tratamiento

  • Inauguración de la la Unidad de Ejercicio Físico Oncológico del Hospital General Universitario Santa Lucía de Cartagena
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

MURCIA. El cáncer se ha convertido en una de las enfermedades más diagnosticadas en las últimas décadas. Cada año, miles de personas reciben este diagnóstico que cambia por completo su vida y la de sus familias. No es casualidad que el 4 de febrero se celebre el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha que busca concienciar a la población sobre el impacto de esta enfermedad y la importancia de mejorar su prevención, tratamiento y atención.

El aumento de la esperanza de vida, junto con factores como los hábitos de vida y el entorno, ha hecho que el número de casos siga creciendo. Aun así, los avances médicos han permitido que muchas personas superen la enfermedad o convivan con ella durante más tiempo. Pero vivir más no siempre significa vivir mejor. El cáncer y sus tratamientos afectan a todo el cuerpo, provocando cansancio extremo, pérdida de fuerza, dolor y dificultades para realizar actividades tan básicas como caminar o vestirse.

En este contexto, cada vez cobra más importancia el ejercicio terapéutico como una herramienta fundamental dentro del tratamiento de los pacientes oncológicos. Eso sí, siempre que esté pautado y guiado por fisioterapeutas, ya que son profesionales sanitarios capacitados para adaptar el ejercicio a cada persona, a cada momento de la enfermedad y a cada tratamiento.

Personas con cáncer: pacientes que necesitan tratamiento, no recetas genéricas

Es muy importante insistir en una idea clave: las personas con cáncer siguen siendo pacientes. No son deportistas ni personas sanas que buscan mejorar su forma física por ocio. Están atravesando una enfermedad grave o recuperándose de ella, y eso exige un cuidado especial.

Por este motivo, el ejercicio terapéutico no puede improvisarse ni basarse en rutinas generales. Debe ser prescrito, adaptado y supervisado por fisioterapeutas, que son profesionales sanitarios formados específicamente para valorar el estado físico de cada paciente, sus limitaciones, sus dolores y los riesgos que puede tener el movimiento en cada momento.

Un fisioterapeuta tiene en cuenta el tipo de cáncer, el tratamiento que recibe la persona, su edad, su nivel previo de actividad y cómo se encuentra ese día. No es lo mismo alguien en plena quimioterapia que una persona que ya ha terminado el tratamiento. El ejercicio terapéutico se ajusta continuamente para que sea seguro y beneficioso.

¿Qué aporta el ejercicio terapéutico en oncología?

Cuando está bien pautado y guiado por un fisioterapeuta, el ejercicio terapéutico aporta grandes beneficios, como ayudar a reducir la fatiga, uno de los síntomas más comunes y más incapacitantes en el cáncer. Muchas personas sienten un cansancio que no se va con el descanso, y el movimiento adecuado y supervisado puede ayudar a combatirlo.

También mejora la fuerza muscular y la movilidad, facilitando tareas tan básicas como levantarse de una silla, caminar o vestirse sin ayuda. El ejercicio terapéutico contribuye a reducir el dolor, mejorar el equilibrio y disminuir el riesgo de caídas, algo especialmente importante en estos pacientes.

A nivel emocional, los beneficios son igualmente relevantes. El cáncer suele generar miedo, ansiedad, tristeza y sensación de pérdida de control sobre el propio cuerpo. Participar en un programa de ejercicio terapéutico guiado por un fisioterapeuta ayuda a recuperar confianza, autoestima y sensación de autonomía. El paciente vuelve a sentir que puede hacer cosas por sí mismo, paso a paso y con seguridad.

Además, cada vez hay más estudios que indican que el ejercicio terapéutico guiado por fisioterapeutas puede ayudar a tolerar mejor los tratamientos oncológicos y mejorar la calidad de vida durante y después del cáncer.

Ejercicio sí, pero siempre terapéutico y supervisado

En los últimos años se habla mucho de los beneficios del ejercicio para la salud, y eso es positivo. Sin embargo, en el caso de los pacientes oncológicos, no todo vale. Hacer ejercicio sin control puede provocar lesiones, aumentar el agotamiento o generar miedo al movimiento si la experiencia es negativa.

Por eso es fundamental diferenciar el ejercicio terapéutico del ejercicio genérico. El primero forma parte del tratamiento y debe estar pautado y guiado por un fisioterapeuta. No se trata de “forzarse”, sino de moverse con sentido, con objetivos claros y con un profesional que supervise y acompañe el proceso.

El Hospital Santa Lucía de Cartagena, un ejemplo de buena práctica

Un claro ejemplo de cómo debe aplicarse el ejercicio terapéutico en pacientes oncológicos es la Unidad de Ejercicio Físico Oncológico del Hospital General Universitario Santa Lucía de Cartagena. Este hospital cuenta con un gimnasio específico, diseñado para atender a personas con cáncer bajo la supervisión directa de fisioterapeutas especializados.

En esta unidad, el ejercicio terapéutico se entiende como una parte más del tratamiento sanitario. Los pacientes realizan programas individualizados, adaptados a su situación clínica, siempre guiados por fisioterapeutas y en coordinación con el resto del equipo sanitario.

La calidad de este trabajo fue reconocida en 2025 con un premio otorgado por SATSE, destacando esta unidad como un ejemplo de atención centrada en el paciente, segura y basada en profesionales sanitarios.

Una mirada necesaria hacia el futuro

El cáncer seguirá siendo un reto para la sociedad, pero abordarlo de forma integral marca la diferencia. El ejercicio terapéutico, pautado y guiado por fisioterapeutas, no es un complemento opcional, sino una herramienta terapéutica fundamental que cada vez debe estar más presente en la sanidad pública.

Apostar por este enfoque es cuidar no solo la supervivencia, sino también la calidad de vida de las personas con cáncer. Porque tratar la enfermedad es importante, pero acompañar a la persona en todo el proceso lo es aún más.

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo