ORIHUELA. El futuro desarrollo urbanístico de Cala Mosca, que contempla la construcción de alrededor de 2.200 viviendas en el último kilómetro de costa sin urbanizar de Orihuela, sigue condicionado a una infraestructura considerada clave para garantizar el abastecimiento de agua potable en Orihuela Costa. Se trata del segundo depósito de agua proyectado por el Ayuntamiento, cuya construcción ha salido recientemente a licitación por 2,34 millones de euros y que permitirá duplicar la capacidad actual de reserva.
Fuentes del equipo de gobierno municipal han confirmado que la viabilidad del proyecto residencial depende, entre otros requisitos, de los informes que acrediten la disponibilidad de suministro de agua potable para atender el incremento de población previsto. En este sentido, la puesta en marcha del nuevo tanque resulta imprescindible para obtener las garantías hídricas necesarias.
Las mismas fuentes aseguran que la infraestructura "será una realidad en breve" y destacan que no solo permitirá atender futuros desarrollos urbanísticos, sino también reforzar la seguridad del abastecimiento para los residentes actuales de la costa oriolana.
En la actualidad, Orihuela Costa dispone de una única reserva estratégica de agua potable en la zona de El Canal. Según explicó el Ayuntamiento al presentar la licitación de la obra, la capacidad existente apenas permite garantizar el suministro durante unas cinco horas en caso de avería o incidencia en la red. Con el nuevo depósito, que tendrá una capacidad adicional de 6.000 metros cúbicos, el margen de autonomía se ampliará hasta las diez horas.
La necesidad de esta infraestructura ya fue puesta de manifiesto por el propio consistorio, que reconoció que la falta de capacidad de reserva es un problema arrastrado desde 2010. El nuevo tanque constituye la primera fase del Plan Director de Abastecimiento de Agua Potable de Orihuela Costa, actualizado en 2023, y forma parte de una estrategia más amplia para asegurar el suministro tanto a las viviendas actuales como a los crecimientos urbanísticos contemplados en el Plan General.
Una pieza clave para desbloquear Cala Mosca
La construcción de las 2.200 viviendas proyectadas en Cala Mosca lleva años rodeada de controversia social, política y judicial. El sector, situado entre Playa Flamenca y Punta Prima, constituye el último tramo del litoral oriolano libre de urbanización intensiva y ha sido objeto de una intensa movilización vecinal y ecologista para frenar su transformación.
Sin embargo, el desarrollo mantiene su tramitación administrativa y uno de los aspectos determinantes para su avance es precisamente la garantía de recursos hídricos suficientes. La normativa urbanística exige acreditar la disponibilidad de agua potable para atender la demanda generada por las nuevas viviendas antes de autorizar definitivamente este tipo de actuaciones.
Desde el gobierno local señalan que la ejecución del segundo depósito permitirá avanzar en ese objetivo y garantizar que la red de abastecimiento pueda asumir tanto las necesidades actuales como las derivadas del crecimiento previsto en la costa.
Además del nuevo tanque, el Plan Director contempla una segunda fase con nuevas conducciones, una toma alternativa desde el canal de Cartagena, un depósito adicional de cabecera y mejoras en la red arterial de distribución. El objetivo final es dotar a Orihuela Costa de una infraestructura hidráulica capaz de soportar todo el crecimiento urbanístico previsto en el municipio sin comprometer la presión, el caudal ni las reservas disponibles ante incidencias.
Mientras tanto, el proyecto de Cala Mosca continúa pendiente de reunir todos los informes sectoriales necesarios, entre ellos los relacionados con el abastecimiento de agua, una cuestión que sitúa al futuro depósito como una de las piezas clave para el desarrollo de uno de los sectores urbanísticos más controvertidos de la provincia de Alicante.