MURCIA (EFE). La rehabilitación integral de la iglesia medieval de San Juan cerrará el proceso de recuperación de los templos de los barrios altos de Lorca, que han permanecido cerrados desde la guerra civil y cuyo estado se agravó tras los terremotos de 2011.
Los trabajos comenzaron en noviembre con un plazo de ejecución de 14 meses, que probablemente tendrá que ser ampliado por la aparición de restos arqueológicos medievales en el exterior del templo sobre cuya integración en el proyecto tienen que pronunciarse las autoridades culturales.
La intervención en el templo tiene como objetivo la consolidación y refuerzo de las fábricas y bóvedas existentes, la ejecución de una nueva cubierta que permitirá el cierre del espacio interior del templo y el acondicionamiento interior y exterior para su aprovechamiento como espacio socio-cultural.
El delegado del Gobierno, Francisco Lucas, acompañado del alcalde, Fulgencio Gil, ha visitado los trabajos, que que financia el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU) con una inversión de 2,6 millones de euros.
Los trabajos se están llevando a cabo en el marco del Programa de Rehabilitación Arquitectónica de la Secretaría General de Agenda Urbana, Vivienda y Arquitectura con financiación íntegramente estatal, aunque el proyecto de las obras, realizado por el arquitecto Francisco Jurado y que costó 45.000 euros, fue financiado por el ayuntamiento, ha dicho el alcalde.
La iglesia, construida en el siglo XV y reconstruida en el XVII, lleva en ruinas desde la guerra civil, tiene planta de cruz latina, una nave con capillas laterales adosadas entre contrafuertes, obra del primer tercio del siglo XVIII, al igual que la cúpula octogonal ondulada.
Su elemento más singular es su campanario-vigía de dos cuerpos, de los cuales el superior es cilíndrico y el segundo de planta octogonal y que ahora ya está envuelto por los andamios.
La iglesia original resultó muy dañada por el terremoto de 1647 y que el edificio del siglo XVII también por el deterioro, primero por la desamortización de los bienes eclesiásticos a finales del XIX y por el saqueo del 14 de agosto de 1936, durante la guerra, que obligó a su cierre.
Desde entonces ha permanecido clausurada y en ruinas, no tiene cubierta en casi ninguna de sus estructuras, y todos los intentos de restauración, incluidos los que se emprendieron tras los terremotos de 2011, que también afectaron al templo y que obligaron a realizar trabajos de emergencia para evitar su derrumbe habían fracasado hasta ahora.
El alcalde ha dicho que con la recuperación de esta iglesia “Lorca salda una deuda histórica” y casi cien años después de su destrucción concluye la recuperación de los templos medievales de sus barrios altos.
El de Santa María, acoge el museo Ciufront de historia medieval tras su restauración, el de San Pedro un centro socio cultural gestionado por la Fundación Iniciativas El Gigante y el de San Juan será cedido a la Fundación Cascos Históricos de la Región que tiene previsto abrir en él un centro de fotografía histórica.