MURCIA. La maquinaria electoral ya está en marcha. El anuncio de las elecciones anticipadas obliga, a la fuerza, a todas las formaciones políticas a organizarse en una carrera contrarreloj para afrontar la gran cita con las urnas del 29 de noviembre. Nada hay nada más poderoso en este país que el Gobierno de España para cambiar la vida de las personas. La Región se juega sus principales reivindicaciones: desde el modelo de financiación autonómica -pendiente desde hace más de una década y cuya actual propuesta del Ejecutivo, con 1.188 millones para Murcia, queda abocada a volver a un cajón- hasta la gestión del agua -con todo un Trasvase Tajo-Segura en vilo por el cambio de las reglas de explotación-, pasando por las inversiones en infraestructuras y, por supuesto, el problema de la vivienda, el principal quebradero de cabeza de los españoles.
En liza se encuentra el Gobierno de España, esto es, el modelo de gestión para definir la vida pública española. Pero, a efectos prácticos y directos, los electores murcianos eligen el próximo 29-N a sus representantes en las Cortes. La Región de Murcia aporta una bolsa de 10 representantes en el Congreso de los Diputados. Poblada por más de 1,6 millones de habitantes, la provincia de Murcia es la séptima circunscripción con más diputados del país. También envía cuatro senadores a la Cámara Alta, a los que se suman los dos representantes designados por la Asamblea Regional.
El adelanto electoral irrumpe en el tablero político regional en un momento de "reorden", como así analiza el politólogo Francisco Javier López Carvajal, a preguntas de este diario. Hace cuatro años la Región fue uno de los territorios más escorados a la derecha, con un porcentaje de voto conservador por encima del 63%. "Pero ahora hay una diferencia importante: la batalla ya no es solamente entre derecha e izquierda, sino que existe una lucha dentro de cada bloque", apunta.

- Resultado electoral de 2023 en la circunscripción de Murcia. -
- Fuente: EP
El PP mide su hegemonía; Vox busca el zarpazo y la izquierda necesita movilizar
El PP defiende la victoria de los comicios de 2023. Los populares consiguieron cuatro diputados, lejos de los prósperos tiempos de 2011, cuando llegaron a ocupar ocho de los diez escaños de Murcia en el Congreso, pero el triunfo fue un bálsamo para un partido que había perdido las dos contiendas anteriores de 2019. El PSOE aspira a mantener su representación actual, con tres parlamentarios. Hace siete años, en las generales de abril de 2019, rompía 28 años de derrotas y se convirtió en la primera fuerza. Vox, por su parte, quiere reproducir la proeza de noviembre de 2019, cuando pintó la Región de ‘verde’ tras acaparar el voto de 200.000 murcianos Y, por último, la izquierda allende al PSOE busca mantener su actual presencia en la Cámara Baja, la misma que obtuvo en 2023 tras unir todas sus siglas en una única candidatura.
En el Senado, la Cámara territorial, sólo hay dos partidos con murcianos sentados en sus escaños: el PP, que fue el claro vencedor hace cuatro años, con tres miembros, y el PSOE, con una senadora. Ambos suman otro parlamentario más por designación de la Asamblea Regional. Los populares han gozado de mayoría absoluta en la Camara Alta, mientras que los socialistas han vivido un legislatura muy complicada, a merced del rodillo azul. El resto de fuerzas intentarán la difícil misión de ingresar en el Senado.
Tres semanas para las listas
Con la disolución de las Cortes, empieza también la cuenta atrás para armar las candidaturas. Ninguna de las formaciones políticas cuenta con un cabeza de lista elegido. Son unas elecciones generales, y la principal imagen es el líder nacional, pero también influyen los ‘número uno’ de las provincias y sus cuadros. Disponen de apenas tres semanas para completar los nombres de las dos papeletas, pues el plazo acaba el 26 de octubre. La Junta Electoral hará oficial las candidaturas el 2 de noviembre. Y la campaña oficial empezará la noche del 13 de noviembre.

- Resultado electoral de 2023 en la circunscripción de Murcia. -
- Fuente: EP
El PP mide su hegemonía en la Región en su particular pulso que mantiene con Vox. A falta de estudios demoscópicos en clave nacional, el último sondeo del Cemop -conocido esta semana- puso de manifiesto que los votos que pierde el PSOE por crisis como Ceuta acaban en manos de Vox. Una circunstancia que los populares no se pueden permitir si quieren aupar a Alberto Núñez Feijóo a La Moncloa. Su último candidato fue Luis Alberto Marín, aunque duró apenas un mes, pues López Miras lo rescató de nuevo para el Gobierno regional. Quienes seguro que no repetirán serán las diputadas Isabel Borrego y Violante Tomás, pues ambas ponen fin a sus carreras políticas.
"López Miras y los suyos intentarán convertir estos comicios en un juicio al Gobierno de España por su trato con la Región", examina López Carvajal, quien no obstante aprecia que el PP encara "una competencia muy fuerte a su derecha por el crecimiento de Vox en un espacio que era tradicionalmente de los populares" y optando por marcos "que movilizan mucho en la Región como serían la inmigración, la frontera, Ceuta...". A su juicio, "va a ser muy interesante observar cómo se reparte el voto entre la derecha".
El PSOE apurará todas sus fuerzas para resistir, recuperar terreno y movilizar a su electorado. Los socialistas murcianos acuden a las urnas con el marchamo de ser fieles sanchistas, un atributo que han utilizado muchos de sus adversarios, pero tienen las bazas de reivindicar las políticas y las inversiones del Gobierno central. Su último candidato fue Francisco Lucas, el hoy secretario general y futuro candidato a la Presidencia de la Comunidad. Ejerció como diputado durante dos años, hasta que Sánchez le nombró delegado del Gobierno. Durante su periplo en el Congreso afrontó temas de alta tensión como la amnistía. Ahora los socialistas murcianos se aferran a la vitola de Sánchez parar despertar al electorado progresista y erigirse en el voto útil de la izquierda y la barrera contra la derecha.
"Son las primeras elecciones para Lucas como líder del PSRM-PSOE (que no como candidato). Tiene la dificultad de que no va a poder hablar tanto de políticas regionales ni de López Miras porque el 29N es cita nacional con Pedro Sánchez en el centro del debate", comenta López Carvajal, quien entiende que Lucas se apoyará en otros temas, "como la vivienda y el modelo social". Pero advierte de que el PSOE afronta un escenario muy complicado y ve real la posibilidad de un "sorpasso de Vox".
Vox pondrá a prueba toda su verdadera fuerza electoral. Aunque ha sido una legislatura con turbulencias en clave territorial, con la salida de los Gobiernos autonómicos y su posterior regreso a los pactos con el PP, el partido de Abascal tiene el viento de cola de las encuestas y la Región es uno de sus territorios fetiche. El 29-N medirá la factura de los episodios de crisis internas, con la salida del otrora jefe de filas, José Ángel Antelo, pero si algo se ha caracterizado Vox es por ser un partido muy dependiente de la marca nacional y su líder, ajeno a las crisis internas, al menos demoscópicamente. El Cemop augura un subidón autonómico de tres diputados. No obstante, las expectativas serán otro factor a tener en cuenta. No en vano, en el recuerdo queda el 23-J de 2023, cuando perdieron un escaño y se quedaron en dos. Lourdes Méndez fue entonces la candidata. ¿Repetirá este año?
Las fuerzas de la izquierda del PSOE lograron el milagro de concurrir juntas en 2023: por primera vez en la historia, se aliaron Podemos, Izquierda Unida, Más Región - Verdes Equo y Alianza Verde. Aquella unidad, bajo el paraguas de Sumar y con Javier Sánchez Serna como cabeza de lista, propició que retuvieran el escaño que Unidas Podemos había cosechado en 2015 y 2019. Pero la alianza duró muy poco: a finales de 2023, Podemos rompió con Sumar y la izquierda murciana se resquebrajó. Cuatro años después vuelve a repetirse el mismo escenario: ¿Se darán la mano? Podemos e Izquierda Unida son socios en la Asamblea Regional y presumen de buena relación. Pero, ¿y Sumar? ¿Se aparcarán las antiguas diferencias entre los partidos? "En una circunscripción del tamaño de Murcia, dividir el voto hace que salga el escaño muy caro", avisa el politólogo, que ve razonable que Podemos plantee candidaturas conjuntas "porque si no, lo tiene bastante complicado".
El resultado del 29 de noviembre dejará además la primera fotografía de lo que puede ocurrir en la Región de Murcia en mayo de 2027. "Son elecciones distintas, sí, pero es inevitable que se interprete así". La carrera ha comenzado. Murcia quiere ser escuchada en Madrid. Y el gran altavoz será el 29 de noviembre.