MURCIA. Hay una pequeña 'Provenza murciana' donde durante estas fechas los campos se tiñen de colores y tejen en el paisaje "una colcha de pachtwork, con retales de distintos colores -malvas, verdes, amarillos, ocres tirando al rojo-, conformando una gran paleta de color". Así describe el fotógrafo palmareño J.J. Peñalver el espectáculo para los sentidos que encontró en las zonas de Zaén, Campo de San Juan y Campo de Béjar, dentro del término municipal de Moratalla, durante las salidas fotográficas que realizó con el objetivo de plasmar la belleza de los campos durante la floración de las lavandas.
Las imágenes que Peñalver comparte con los lectores de Murcia Plaza se corresponden en esta ocasión a tres visitas distintas llevadas a cabo en tres años diferentes, concretamente el 6 de julio2022, el de 11 de julio 2023 y 16 de julio de este 2026. Y aunque la lavanda era la protagonista inicial de estos reportajes fotográfico, como le suele ocurrir a este palmareño inquieto, la curiosidad hizo que se detuviese en otros lugares que le salieron al paso atraído por su historia y su singularidad.
El autor señala sobre estas series que "al espaciar estas visitas de 'caza fotográfica', el paso del tiempo nos permite apreciar su evolución, aunque en esta ocasión ha sido para mejorar y apreciar las reformas que se han realizado en la Ermita de San Pedro en el Campo de Béjar". Apunta en este sentido que "comparando las fotos de este año con las del año 2022, se puede apreciar que se ha rehabilitado la ermita, pero la casa anexa a la capilla conserva el mismo cuarteado de deterioro que en las visitas anteriores".

- Tiempo de lavanda en Moratalla -
- J. J. PEÑALVER
Asimismo, Peñalver no pudo evitar hacer una parada en un pequeño cementerio situado a escasos metros de la ermita, rodeado de plantaciones de lavanda. Apunta, en este sentido, que "es otro de mis objetivos fotográficos y se suma a un proyecto que anda en mi cabeza sobre cementerios de los lugares que he visitado en distintos países".
Por otro lado, este palmareño -que se acercó a la fotografía como miembro de la policía científica- echa mano del dron para "ampliar horizontes, aunque a las lavandas las tomas cenitales no les sientan muy bien". Indica, por otro lado, que "otros factores que influyeron el último día que anduvimos por allí fue la calima terrosa que había, preludio del calor que se venía, y esto afectó mucho al color de nuestras fotografías".
Peñalver relata que "de manera parecida a la floración de los frutales de Cieza o los almendros de Pliego, Mula o Bullas, las plantaciones de lavanda, espliego, lavandin o salvia, llevan relojes de floración distintos por eso, aunque esperábamos verlo todo malva, la verdad es que nos encontramos como una colcha de pachtwork". Allí, "además del color y el olor de estas plantaciones, hay un sonido que no pasa desapercibido, el zumbido de las abejas que pululan entorno a las flores, y que conforman el todo de la belleza de estos grandes espacios".
Alambiques para destilar esencias

- Tiempo de lavanda en Moratalla -
- J. J. PEÑALVER
El autor de estas imágenes no solo busca captar la belleza de un espectáculo que la naturaleza regala cada año, sino que "en nuestro afán de conocer y curiosear, pudimos además en Zaén de Arriba charlar con uno de los 35 habitantes de la aldea que andaba destilando esencias de lavandas mediante el arrastre por vapor en un gran alambique. Son numerosos los alambiques que vimos funcionando".
Recuerda, asimismo, que "Zaén también nos permitió ojear el arroyo del mismo nombre que aporta agua al río Alhárabe, permite regar las huertas de los vecinos e inunda el lavadero comunal que aún se conservan a la entrada de la aldea". También descubrió el Salero de Zacatín entre el Sabinar y Campo de San Juan, "unas antiguas salinas de las que ya os hablaremos (fotográficamente) en otra ocasión y cuyo caserío está transformado ahora en alojamiento rural".

- Tiempo de lavanda en Moratalla -
- J. J. PEÑALVER
"Pero sin, duda la parte más atractiva para mí, además de los extraordinarios paisajes que nos encontramos en esas cotas que superan los 1.100 metros de altura, es la posibilidad de mirar el paisaje de un modo abstracto, el 'jugar' con la abstracción que provocan las lindes, los colores de las distintas plantaciones, las pedrizas, las texturas que desde lo alto el dron nos permite encuadrar", concluye este fotógrafo lleno de curiosidad e inquietudes.
Cabe recordar que en el Campo de San Juan, conocido como la 'Provenza murciana', se cultivan principalmente espliego, lavanda y lavandín. A gran escala también destacan la salvia (con una de las plantaciones más grandes del mundo) y el tomillo rojo, además de otras especies silvestres como el romero y el orégano. La floración de estas plantas aromáticas tiñe de tonos malva los campos, ofreciendo su estampa más espectacular durante los meses de julio y principios de agosto. Buena parte de esta extensa producción (que supera las 2.200 hectáreas) se destina a la elaboración de aceites esenciales para perfumería.

- Tiempo de lavanda en Moratalla -
- J. J. PEÑALVER