MURCIA. La deuda pública de la Región de Murcia cierra el año 2025 con un nuevo tope histórico. La cuantía del dinero a deber supera, por primera vez, la barrera de los 14.000 millones de euros al situarse en 14.019 millones de euros al término del último trimestre, tal y como refleja este martes el Banco de España.
El pasivo de la Comunidad vuelve a encadenar otra subida anual, un ascenso que se repite de forma general desde el año 2008 a ritmo de récord por año, si bien hubo descensos puntuales entre trimestres. En 2008, las arcas autonómicas debían 755 millones; en 2024 fueron 13.513 millones; ahora son 14.0149 millones.
Esta cifra actual equivale al 31,2% del PIB regional. Es decir, casi un tercio de todo el producto interior bruto de la Región. Es, de hecho, el segundo porcentaje más elevado del país, solamente superado por la Comunidad Valenciana, que registra un 40,7%.
Con todo, el actual porcentaje de la deuda no es el más alto de la historia regional, ya que ese pico se alcanzó en el año de la pandemia, con un 33,5% en el 2020. En 2024 se situó en el 31,8%. Aquel año, incluso, llegó a estar en el 32,1% en el segundo trimestre, tal y como muestran los datos del Banco de España, consultados por este diario.
Liquidarla costaría 8.739 euros por murciano
En cualquier caso, la cantidad total se eleva hasta el punto de que si la deuda pública se tuviera que repartir por cada uno de los murcianos para liquidarla (el censo regional es de 1.604.043 habitantes, incluidos los menores, según el último dato dado a conocer por el INE), tocarían a 8.739 euros por persona.
Además, según indica Europa Press, el informe trimestral del Banco de España confirma que la Región de Murcia duplica el umbral de referencia del 13% establecido por la Ley de Estabilidad Presupuestaria. En el extremo opuesto se sitúan comunidades como Navarra, Canarias o Madrid, con registros inferiores al límite legal según la metodología del Protocolo de Déficit Excesivo.
Cabe recordar que, en este contexto, el Gobierno de España aprobó una condonación parcial de la deuda de las comunidades cuyo visto bueno tiene pendiente el corte del Congreso. En el caso de la Región de Murcia, la propuesta establecida por el Ministerio de Hacienda asciende a 3.318 millones de euros. Esta cantidad supondría disminuir el 25,9% del pasivo autonómico, según las cifras que se manejaban a finales del año pasado.
El ascenso de la deuda desde 2008
La escalada se remonta a más de tres lustros atrás. La deuda de la Comunidad se ha multiplicado por 18 desde el 2008, cuando la Administración regional debía apenas 755 millones. Un año después, el Gobierno de España, presidido entonces por Rodríguez Zapatero, cambió el modelo de financiación autonómica. Y la Región pasó de deber el 2,6% en 2008 al 4,8% en 2009 y la deuda ascendió al 10,3% en 2010, por encima de los 2.100 millones.
El crecimiento fue ya imparable. En 2012, ya con Mariano Rajoy en la Presidencia, se disparó hasta el 17,5% (4.600 millones). En 2013 llegó al 20,9% y en 2014, último año de Ramón Luis Valcárcel como presidente murciano, se instaló en el 25,6% (6.800 millones). En 2015 se cerró en el 26,7%; en 2016 se alcanzó el 28,3% y en 2017 se situó en el 28,7%.
En 2018, ya con Fernando López Miras como jefe del Ejecutivo regional, se acabó debiendo el 29% (9.232 millones), el mismo porcentaje que se repetiría en 2019 (si bien la cuantía ascendía a 9.562 millones). El 2020, marcado para siempre por la pandemia, quedó en la historia como el año en el que el pasivo murciano superó el umbral de los 10.000 millones de euros. Aquel hito sucedió en el segundo trimestre y finalmente el ejercicio se cerró en 10.187 millones, el 33,5% del PIB. El 2021 concluyó con un pasivo de 10.959 millones de euros. En 2022 subió a 11.396 y en 2023 a 12.139.
Un problema histórico
El problema de la deuda responde a motivos profundos e históricos, en los que el reparto del modelo de financiación autonómica ha jugado un papel determinante. "Mientras no cambie el actual sistema de financiación autonómica será imposible reducir la deuda", como así sostiene el consejero de Economía y Hacienda, Luis Alberto Marín.
¿Tiene que ver la infrafinanciación con la deuda? El Gobierno regional asevera tajantemente que sí, que está intrínsecamente relacionado. Una cosa es cierta, al margen de interpretaciones políticas: desde que el modelo se reformara en 2009, la deuda se ha disparado año a año. En 2009, Murcia y Asturias eran las comunidades de régimen común con menor deuda con respecto a su PIB, con un pírrico 4,8%. "La Región ha dejado de recibir una media de 650 millones de euros anuales durante los últimos 10 años debido al sistema de financiación autonómica", aduce el consejero Marín, que circunscribe el 80% del incremento del pasivo al "injusto" sistema de financiación autonómica.
De hecho, en abril se conocía la conclusión del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), que indica que el 95,5% de la deuda pública de la Región de Murcia se debe a la infrafinanciación autonómica. El informe, de 75 páginas, fue elaborado por el director de Investigación del IVIE y catedrático emérito de la Universidad de Valencia, Francisco Pérez García, y por el investigador del IVIE Juan Pérez Ballester a encargo de la propia Consejería. El estudio avala las tesis del Gobierno regional, que siempre ha defendido que el elevado pasivo que soportan las arcas regionales son fruto del sistema de financiación, caducado desde 2013.
No obstante, aunque la financiación es un agravio que perjudica -objetivamente- a la Región, no todas las voces autorizadas culpan a ella de los desmanes de la deuda. En 2020 el Colegio de Economistas de la Región exigía contundencia contra el déficit y defendía que no todo el pasivo se debía a la infrafinaciación, si bien reconocía que existe un déficit estructural causado por la escasa financiación. Del mismo modo, un informe del Centro Económico y Social (CES) calculaba que el perjuicio de la financiación representa apenas el 20% de la deuda regional. El PSOE, principal partido de la oposición, también discrepa de que el origen de la elevada deuda sea el sistema de financiación. "La realidad es que la mayor parte tiene que ver con una mala gestión de los recursos públicos, con el despilfarro provocado por la corrupción y un sistema productivo ineficiente", defiende el diputado Alfonso Martínez Baños.