La tensión política volvió a escenificarse este martes en el Ayuntamiento de Mazarrón. La exalcaldesa y portavoz del Grupo Popular, Alicia Jiménez, fue expulsada del Pleno por orden del alcalde, Ginés Campillo, tras un enfrentamiento durante el desarrollo de la sesión.
Tras lo ocurrido, Jiménez difundió un comunicado en el que asegura que fue expulsada "por defender mi honor", después de que el alcalde volviera a atribuir a su etapa al frente del Ayuntamiento una supuesta "persecución personal" en la tramitación de determinados expedientes.
La dirigente popular rechaza esa afirmación y sostiene que todas las actuaciones realizadas durante su mandato se ajustaron a los informes de la Secretaría y la Intervención municipal, los órganos encargados de garantizar la legalidad de los procedimientos administrativos.
Según Jiménez, el problema no fue únicamente el contenido de las acusaciones, sino que no se le permitió responder ni ofrecer su versión, lo que considera una situación de "absoluta indefensión". A su juicio, el alcalde utiliza la Presidencia del Pleno para desacreditar a la oposición y retirar la palabra a quienes discrepan de sus planteamientos.
La exalcaldesa sostiene además que, tras su expulsión, Campillo continuó dirigiéndose al Grupo Popular con descalificaciones, llegando, según afirma, a llamar "maleducados" a varios concejales y cuestionando la credibilidad del portavoz del grupo mediante referencias a su actividad profesional en el sector bancario.
Jiménez también explica que sus compañeros de bancada plantearon abandonar el Pleno en señal de protesta, aunque les pidió que permanecieran en la sesión para defender las mociones incluidas en el orden del día y continuar representando a los vecinos.
En su comunicado, la portavoz popular aprovecha para realizar un duro balance de la gestión del actual Gobierno municipal. Afirma que Mazarrón vive "la legislatura con la gestión más deficiente de los últimos años", citando el deterioro de calles, obras sin finalizar, problemas de limpieza, servicios de playa deficientes e instalaciones deportivas en mal estado.
La respuesta del alcalde
Por su parte, Ginés Campillo, que pertenece a la Unión Independiente de Mazarrón, defendió la actuación de la Presidencia del Pleno y cargó contra la actitud del Grupo Popular durante las sesiones.
El partido afirmó que el Pleno es "la máxima institución" del Ayuntamiento y el espacio donde se debaten propuestas y se toman decisiones para el presente y el futuro de Mazarrón, pero lamentó que desde hace tiempo se esté produciendo una forma de hacer oposición basada, según sus palabras, en "los gritos, las interrupciones constantes, las faltas de respeto y los intentos de alterar el normal desarrollo de los plenos".
Desde su partido se sostuvo que, mientras el resto de grupos mantiene el respeto institucional, el Partido Popular "ha elegido el ruido y las faltas de respeto como estrategia política".
El regidor aseguró que los vecinos "no esperan confrontaciones ni espectáculos, sino soluciones, propuestas y trabajo", y reivindicó la labor de su equipo de gobierno, al que atribuyó una gestión centrada en impulsar proyectos, mejorar servicios públicos y responder a los problemas de los mazarroneros.
Asimismo, defienden que los plenos deben servir para alcanzar acuerdos y no para bloquearlos, concluyendo que, mientras algunos "generan ruido", su equipo continuará "construyendo el Mazarrón del futuro".