CARTAGENA. Hay lugares que funcionan como puntos de encuentro en las ciudades, que son espacios cotidianos donde se reúnen personas de todas la edades y que terminan convirtiéndose en un referente para los vecinos. Es lo que le ha ocurrido al polideportivo municipal de La Unión, conocido por todos como El Poli, donde conviven deporte, ocio y vida social. Ahora esta instalación deportiva luce una nueva identidad, al tiempo que ha modernizado sus servicios e infraestructuras. Se trata de una remodelación integral que ha supuesto una inversión superior a los 613.000 euros, financiada con 343.883 euros procedentes de los fondos europeos Next Generation EU y una aportación municipal de 269.774 euros.
Las obras de remodelación del polideportivo municipal han sido ejecutadas por la empresa Gruexma, S.L., con proyecto redactado por el estudio cartagenero meii arquitectura y dirección de obra de la arquitecta municipal, Sonia Hernández Gómez.
Los arquitectos del proyecto explican que la intervención, que se llevó a cabo durante el mes de junio, nació con un objetivo claro: "Dotar de una nueva identidad a un lugar que ya era un referente para la ciudad, demostrando cómo, a través de actuaciones precisas y un presupuesto contenido, es posible transformar la percepción de un entorno completo". Asimismo, señalan que el proyecto se ha articulado en torno a dos actuaciones principales, con estrategias diferentes pero complementarias: El Poli y La Pérgola.
El Poli, la actuación sobre el edificio de acceso, trasciende la rehabilitación energética para convertirse en una reflexión sobre su papel dentro de la ciudad. En este sentido, su condición alargada, situada entre la trama urbana y el recinto deportivo, le permite actuar simultáneamente como borde, fachada y puerta de entrada, destacan desde meii estudio, que ha querido potenciar esta condición "mediante un gesto único y continuo: una nueva envolvente capaz de unificar los distintos programas -vestuarios, aseos, oficinas y cantina- bajo una misma identidad arquitectónica".
"Frente a la verticalidad de las chimeneas y estructuras mineras que caracterizan el paisaje de La Unión, el edificio afirma su presencia desde la horizontalidad, construyendo una línea reconocible que acompaña el espacio público", observan los arquitectos.
Contraste con el paisaje minero

- El Poli de La Unión -
- Foto: HIPERFOCAL
"La nueva fachada ventilada cerámica, formada por piezas verticales esmaltadas en un tono verde lima, introduce un contraste deliberado con los ocres del paisaje minero. La textura acanalada y el acabado brillante hacen que la luz modele continuamente la superficie, modificando su percepción a lo largo del día y reforzando la continuidad de la pieza. Los huecos, cuidadosamente modulados, perforan esta envolvente dando acceso a los distintos espacios interiores, revestidos con acabados monocromáticos que intensifican la experiencia al atravesar el edificio", describe el estudio de arquitectura.
Y añade: "Esta fachada se concibe como una muralla contemporánea; que no separa, sino que conecta. Por ello el acceso se resuelve mediante un gran umbral abierto a través de una carpintería metálica plegable que permite eliminar el límite entre la ciudad y el polideportivo. Cuando permanece abierta, la arquitectura desaparece y el edificio se convierte en un espacio de transición preparado para absorber tanto el uso cotidiano como los grandes eventos".
Llama la atención como la horizontalidad del conjunto se ve interrumpida únicamente por una pieza vertical que emerge sobre la cubierta. Sobre ella aparece un único mensaje: EL POLI. "Más que un rótulo, este elemento actúa como un hito urbano que hace visible el equipamiento desde la ciudad y consolida una identidad que siempre ha existido en la memoria colectiva de los vecinos", apuntan desde meii.
La Pérgola que produce energía y da sombra

- El Poli de La Unión -
- Foto: HIPERFOCAL
La segunda intervención convierte "una infraestructura energética en una pieza arquitectónica". Y es que los arquitectos han aprovechado la necesidad de producir la máxima energía solar posible como herramienta del proyecto para definir una geometría reconocible que dota de identidad al conjunto, al tiempo que proporciona sombra a las gradas del campo de fútbol.
La cubierta parte de un rectángulo que responde exactamente al ámbito que se pretende proteger. Sobre esta base, la orientación óptima de las placas solares hacia el sur y la inclinación necesaria según la latitud de La Unión generan una sucesión de planos inclinados que configuran una silueta en dientes de sierra. La forma no responde a una decisión formal, sino que es consecuencia directa de la eficiencia energética.
Construida mediante una estructura metálica tridimensional y revestida con chapa de color azul, la pérgola cambia de apariencia con la incidencia de la luz, estableciendo un diálogo con la fachada cerámica del edificio principal. "El resultado es una pieza que, además de abastecer energéticamente al polideportivo y mejorar el confort de los usuarios, se convierte en un nuevo referente visual dentro del complejo y del paisaje urbano", señala el equipo de meii que ha participado en el proyecto, que son Jose María Mateo, Elvira Carrión, Javier Albacete, Andrea Sanabria, Juan Antonio Abril, Antonio Ros Otarín (consultor técnico), Sonia Hernández y Helia Baños.
Mejora de las instalaciones

- El Poli de La Unión -
- Foto: HIPERFOCAL
Según ha informado el Ayuntamiento, la remodelación del Polideportivo Municipal ha permitido adaptar completamente el recinto a las necesidades actuales mediante la creación de un itinerario accesible desde el exterior hasta todas las dependencias, la adecuación de vestuarios, aseos y espacios de atención al público, así como importantes mejoras en materia de eficiencia energética.
Entre las actuaciones realizadas destacan la ya comentada renovación de la envolvente del edificio mediante fachada ventilada y aislamiento térmico, la sustitución de carpinterías, la mejora de la cubierta, la instalación de iluminación LED y de un sistema de aerotermia para la producción de agua caliente sanitaria. Además de la pérgola fotovoltaica sobre una de las gradas, capaz de generar energía eléctrica para el propio complejo deportivo al tiempo que proporciona sombra a los usuarios, reduciendo el consumo energético de las instalaciones.
El proyecto también ha incorporado soluciones de digitalización mediante la automatización de las pistas de pádel y del pabellón, permitiendo una gestión más eficiente del alumbrado, los accesos y los sistemas de cierre.
Las mejoras se han extendido igualmente al entorno del polideportivo con nuevos espacios accesibles, plantación de arbolado, instalación de mobiliario urbano, aparca bicicletas y un punto limpio de proximidad que fomenta hábitos más sostenibles entre los usuarios.

- El Poli de La Unión -
- Foto: HIPERFOCAL