MURCIA. La Región de Murcia ya no es lo que era. La Comunidad ha experimentado una transformación social completa en los últimos 50 años, con uno de los mayores crecimientos demográficos de toda España y una de las poblaciones más jóvenes del país. Sin embargo, no todo se puede celebrar, pues también ostenta uno de los peores puestos en gasto medio por habitante en servicios esenciales como la sanidad o la educación, tal y como resalta el estudio '50 años de evolución económica, social, empresarial e institucional de las provincias en España (1975-2025)'.
El informe, elaborado por la Cámara de Comercio de España (CCE) y el Consejo General de Economistas de España (CGE), ofrece una radiografía detallada de la evolución económica, social, empresarial e institucional de cada territorio.
En materia de población, la Comunidad murciana registraba en 1970 unos 832.017 habitantes, que suponían entonces solo el 1,76% del total nacional. Sin embargo, en 2021 esta cifra había crecido un 82% hasta las 1.518.279 personas, con lo que ya representa el 3,2% de la población española. Más allá del estudio, el padrón regional alcanza en 2026 los 1.610.999 murcianos.
Además, destaca por contar con una pirámide poblacional envidiable con un 10,55% de residentes menores de 10 años a día de hoy, el segundo mayor resultado del país, mientras que los mayores de 65 años alcanzan solo el 16,01%, la mitad de otras provincias como Ourense o Zamora. No en vano, cuenta con la segunda mayor tasa de natalidad con 7,9 nacimientos por cada 1.000 habitantes, lo que le permite mantenerse en el selecto club de cuatro territorios que mantienen un saldo vegatitivo en positivo, junto con Madrid, Almería y las Islas Baleares.
La Región de Murcia duplica el empleo
Como consecuencia de este desarrollo demográfico, también el empleo ha recibido un gran impulso en la Región de Murcia, pues los puestos de trabajo han crecido hasta un 117,3% en los últimos 50 años, el sexto mejor resultado del país.
Así, la población potencialmente activa ha escalado hasta las 1,327 millones de personas en 2025 frente a las 599.999 del 1975. Esto se traduce en una población activa 800.000 personas, de las que 711.500 además cuentan con trabajo, mientras que hace 50 años tan solo había 303.000 empleados en activo.
A la cola de España en educación y sanidad
En cuanto a la educación, la Comunidad murciana recibió las competencias en 1999, de manera que inició el siglo con un gasto de 684.981 millones de euros en esta materia. Desde entonces, la inversión se ha triplicado con 1.880.713 millones de euros en 2023, con lo que ha pasado del 0,11% del PIB hasta el 0,13%, mientras que Andalucía llega a destinar el 0,76%.
Por alumno, la Región destinó en 2023 hasta 6.827 euros, el segundo resultado más bajo de todo el país tan solo por encima de Madrid, que gastó 6.502 euros. En cualquier caso, sí destaca el crecimiento desde el año 2000, cuando se mantenía a la cola con 4.320 euros.
Desde la perspectiva de las familias, el coste medio por hogar en educación queda establecido en los 395 euros, lo que la coloca entre las comunidades con niveles de gasto más reducidos, lo que se asocia tanto a menores niveles de renta como a una mayor prevalencia de la escolarización en centros públicos y a un menor desembolso en servicios educativos privados.
En cualquier caso, lo cierto es que el sistema educativo muestra sus auténticos fallos en la tasa de abandono escolar temprano, pues se eleva hasta el 18%, el tercer resultado más negativo de toda España. Las diferencias territoriales observadas en la tasa de abandono escolar temprano no responden únicamente a factores educativos, sino que se encuentran estrechamente vinculadas a condicionantes estructurales de carácter socioeconómico y productivo, que se manifiestan de forma desigual en el territorio. Diversos estudios han señalado que las comunidades autónomas con mayores tasas de abandono escolar temprano suelen presentar una mayor presencia de sectores económicos intensivos en empleo poco cualificado, como el turismo o la construcción, y una inserción temprana de los jóvenes en el mercado laboral, lo que históricamente ha reducido los incentivos para la prolongación de los estudios postobligatorios, según apunta el informe.
Por su parte, el peso del gasto sanitario en los presupuestos es cada vez mayor y la sanidad se ha convertido en la competencia de mayor volumen económico y de gestión, suponiendo entre el 30% y el 40% del presupuesto total autonómico. Según el informe de la AIReF, son Asturias, País Vasco y Extremadura las que encabezan el coste con 2.436 euros y Cataluña, Madrid y la Región de Murcia se sitúan a la cola con 1.442 euros de inversión en sanidad por habitante.
La economía despunta pero sigue por debajo de la media
En lo referente a la economía, el desarrollo de las capacidades de la Región de Murcia para generar riqueza también ha sido notable, como prueba que la inversión en I+D interna se haya multiplicado por 4,5 al pasar de los 104 millones del 2000 a los 468 millones del 2024. De hecho, se encuentra en el top 10 de las provincias que más han impulsado este campo en los últimos 20 años, lo que eleva la cantidad de trabajadores de este campo hasta los 7.927.
Cabe destacar que la mitad de este dinero ha sido movilizado por las mismas empresas, que han destinado su capital a potenciar la innovación. De hecho, fueron 825 las mercantiles que inyectaron capital privado para este fin en 2024, un 15% más que el año anterior. También destaca el peso de las instituciones educativas, que impulsaron 156 millones de euros, mientras que los 68 millones restantes corresponden a la administración pública.
No obstante, lo cierto es que la innovación en un sentido más amplio sí que ha perdido peso en la Comunidad murciana, con 242 millones de euros en 2024 frente a los 291 millones que se llegaron a registrar en 2018, antes del impacto de la pandemia.
Otro logro obtenido en materia económica pasa por los bolsillos de los ciudadanos, que han alcanzado una renta media de 16.521 euros anuales en 2023 frente a los 8.699 euros del año 2000. Sin embargo, lo cierto es que en todo momento se ha mantenido un 15% por debajo de la media nacional.
En cualquier caso, la pobreza ha descendido ligeramente, con un índice de Gini 31,1 puntos en 2023, cuando este llegó a alcanzar los 34,6 puntos en el 2015.
En cuanto al ahorro, siguen predominando los bancos entre los murcianos con 28.622 millones de euros en los diferentes tipos de depósitos al cierre del 2024, mientras que el patrimonio en los fondos de inversión ha empezado a crecer hasta los 5.901 millones, más del doble que hace diez años.