MURCIA. La Comunidad avanza en las obras de mejora de la seguridad vial en la carretera que une Moratalla y Caravaca de la Cruz, la RM-715, con una actuación que permitirá eliminar un tramo de alta concentración de accidentes (TCA) y corregir una curva especialmente peligrosa de esta vía, dando respuesta a una reivindicación de los vecinos del municipio.
El consejero de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Jorge García Montoro, ha supervisado este miércoles, junto al alcalde de Moratalla, Juan Soria, el avance de los trabajos, que se encuentran en torno a la mitad de su ejecución y se prevé que finalicen en diciembre.
“Estamos actuando sobre uno de los puntos que presenta mayores problemas de seguridad en esta carretera para eliminar este tramo de concentración de accidentes y mejorar las condiciones de circulación”, destacó García Montoro, que señaló que la actuación cuenta con una inversión regional superior a los 1,3 millones de euros y beneficiará a cerca de 1,4 millones de usuarios que circulan anualmente por el tramo.
Asimismo, explicó que se está llevando a cabo la prolongación de la obra de drenaje transversal existente para adaptarla a la nueva configuración de la carretera y que será capaz de desaguar el caudal asociado a un periodo de retorno de 100 años. Se trata de una estructura prefabricada de hormigón armado, con unas dimensiones interiores de 3 por 3 metros y un espesor de 25 centímetros en dintel, solera y hastiales.
Los trabajos se desarrollan en dos puntos concretos de la RM-715. En el punto kilométrico 6,300, entre Moratalla y la intersección con la RM-B36, se está actuando sobre una curva muy cerrada situada al final de una recta. La intervención mejora los radios de giro y los carriles de cambio de velocidad para facilitar una incorporación más segura y aumentar la visibilidad de la intersección.
El segundo punto se localiza en el punto kilométrico 7,500, donde se está acondicionando una curva y contracurva de radios reducidos, catalogada como tramo de alta concentración de accidentes. La remodelación permitirá suavizar el trazado, mejorar la visibilidad y adaptar sus condiciones a las de una carretera convencional, reforzando la seguridad de los conductores.