LORCA. El Centro Cultural Alcalde José María Campoy Camacho de Lorca ha experimentado una auténtica metamorfosis tras las obras de rehabilitación que ha durado poco más de un año y han contado con una inversión de 1,6 millones de euros. El resultado es un nuevo inmueble totalmente remodelado, más moderno, más funcional y más eficiente, que vuelve a estar a disposición de los lorquinos y visitantes.
“La puesta en marcha del nuevo Centro Cultural era uno de los compromisos que asumimos y que, como vemos, hemos cumplido. Una apuesta por el patrimonio cultural de Lorca que, de nuevo, vuelve a estar al servicio de los ciudadanos”, ha señalado el alcalde, Fulgencio Gil Jódar, quien ha añadido: "El edificio, que se encuentra en una ubicación privilegiada, ha sido remodelado en su totalidad y ahora estamos ante una magnífica infraestructura, más polivalente, accesible, sostenible, actual, con una acústica mejorada, amplio en su interior y con grandes cristaleras al exterior pero, sobre todo, mucho más funcional; siendo ahora un enclave referente en la Región de Murcia en el que se podrán llevar a cabo exposiciones y acontecimientos de todo tipo, con un aforo cercano a las 200 personas"
Cabe destacar que la Biblioteca Pública Infantil, abierta al público desde el pasado 24 de agosto, y que ahora se ubica en la planta baja del edificio, era una reivindicación muy aclamada a la que se le ha dado respuesta. Presenta una disposición mucho más práctica y accesible, y en ella se albergan hasta 13.000 volúmenes, clasificados y dispuestos a lo largo de más de 400 metros lineales de estanterías, contando con una zona especialmente habilitada para los más pequeños, con juegos educativos y una gran cristalera al exterior, que aporta mucha luminosidad.
Igualmente, totalmente nuevo, el salón de actos, ubicado en la primera planta. “Antes había continuos problemas de sonido y acústica, falta de conexión, ciertas dificultades a la hora de poder ver algunos eventos… Y ahora es mucho más amplio, con nuevas butacas, 170 en total, y nueva tarima, todo con un diseño más acorde a los tiempos actuales”, ha apuntado Gil Jódar.
Las concejalías y los trabajadores de Personal, Régimen Interior y el área de riesgos laborales se localizan ahora en la planta tercera. Cultura, Turismo y Festejos, en la segunda; plantas prácticamente cerradas al exterior hasta el momento, y que ahora cuentan con una mayor luminosidad. Y en el sótano, la sala de exposiciones. Según ha reseñado Gil Jódar, “la remodelación ha sido total, eliminando todas y cada una de las deficiencias, pero conservando el diseño de cubo que mantenía desde sus orígenes, aunque con nuevas aperturas que permiten la entrada de luz al interior. La tabiquería y carpintería interior y exterior, el solado y las fachadas, además de todos los falsos techos, han sido renovados por completo”.
La carpintería exterior cuenta con aluminio con rotura de puente térmico y acristalamiento triple para garantizar un buen aislamiento térmico y acústico. Y falsos techos de viruta de madera también mejoran la acústica. El solado ha sido sustituido por una solera de hormigón pulido in situ. La fachada cuenta con nuevos huecos posibilitando mayor entrada de luz desde el exterior, con acabado final de mortero de cal y en la zona del núcleo de escaleras, mediante piedra natural tipo albamiel.
La nueva cubierta del edificio garantiza su impermeabilidad y aumenta su aislamiento, y en esa planta se han instalado paneles fotovoltaicos, para reducir el consumo energético del edificio. Todo el inmueble cuenta con una climatización eficiente junto con un sistema de ventilación forzada mediante recuperador de calor. El ascensor también se ha renovado, incorporando uno con capacidad para 10 personas. Y los azulejos que había en la fachada principal se han distribuido por temáticas en cada una de las plantas, en los hall de las escaleras. Y, además del acceso habitual por la calle Presbítero Emilio García, hay otro más, para facilitar la evacuación, por el residencial San Mateo, que además supondrá un espacio adicional para actividades al aire libre.
La financiación, proveniente de fondos Next Generation en el marco del plan de recuperación, transformación y resiliencia, ha contado además con una aportación municipal de aproximadamente 100.000 euros para equipamiento.