MURCIA (EP). Un total de 1.905 contribuyentes de la Región de Murcia declararon un patrimonio neto global de 15.229,6 millones de euros en el ejercicio 2024, lo que sitúa la riqueza media declarada en unos 7,99 millones de euros por titular.
Así lo refleja la estadística del Impuesto sobre el Patrimonio de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) correspondiente al ejercicio 2024, publicada por el Centro Regional de Estadística (CREM).
Este grupo de declarantes, que representa aproximadamente al 0,12% de la población regional -una de cada 830 personas en la comunidad-, aglutina un patrimonio superior a un tercio del PIB anual de la Región de Murcia.
El capital mobiliario, que abarca depósitos, acciones, fondos e inversión en empresas, constituye la columna vertebral de la riqueza de los contribuyentes más acaudalados de la Región, al sumar 13.049,9 millones de euros repartidos entre 1.877 declarantes.
Pese al elevado volumen de riqueza declarada, la estadística fiscal revela que, de los 1.905 contribuyentes que presentaron la declaración en 2024 en el marco de este tributo, solo 360 ingresaron cuota a la hacienda por valor de 13,4 millones debido al mínimo exento y a la exención de las empresas familiares.
Por género, los hombres aglutinaron el 62,6% del patrimonio total (9.533,6 millones de euros entre 1.036 declarantes, con una media de 9,2 millones de euros por cada uno), mientras que las mujeres concentraron el 37,4% restante (5.696 millones entre 869 declarantes, hasta alcanzar su media en 6,55 millones).
Esta brecha se traslada también a la factura fiscal: de los 360 declarantes que finalmente pagan el impuesto, 201 son hombres y 159 son mujeres. Ellos aportaron 9,38 millones de euros a las arcas públicas (el 70% de la recaudación final de la Región), con una cuota media a pagar de 46.690 euros, mientras que las mujeres pagaron 4,01 millones, con una cuota media de 25.282 euros.
El motor empresarial
Según se desprende de la estadística, el grueso del patrimonio declarado no está en el banco, sino en el tejido empresarial. En concreto, las participaciones en empresas privadas y familiares exentas de tributar suponen el gran motor regional, al acumular 8.990,8 millones de euros en manos de 1.028 contribuyentes.
A mucha distancia se sitúan las acciones negociables en instituciones de inversión colectiva (IIC) y fondos, que suman 1.127,1 millones (1.057 declarantes) -a los que se añaden otros 121,9 millones en IIC no negociables en manos de 161 contribuyentes-, y el dinero depositado en cuentas corrientes o de ahorro, que alcanza los 968,5 millones en 1.827 declaraciones.
Por su parte, los bienes inmuebles se consolidan como el segundo bloque de activos de la comunidad, con un valor acumulado de 1.396,1 millones de euros entre 1.858 titulares.
Este apartado se divide en inmuebles urbanos no exentos (1.054,9 millones), viviendas habituales exentas (226,6 millones) y fincas rústicas, que aportan 114,5 millones de euros repartidos entre 637 contribuyentes.
A estos bloques se suman los seguros de vida y rentas vitalicias (206,5 millones), los bienes adscritos a actividades económicas (208,3 millones) y los saldos en criptomonedas, que declaran 13 contribuyentes por un valor total de 885.932 euros (una media de 68.149 euros por persona).
Joyas y vehículos de lujo
El apartado de bienes de lujo o suntuarios alcanza los 21,4 millones de euros en la Región entre 341 personas, lo que hace una media de 62.952 euros por declarante.
La mayoría corresponde a joyas, vehículos de alta gama y prendas de piel (20,2 millones en 339 declaraciones), mientras que las obras de arte y antigüedades de colección suman 1,18 millones de euros repartidos entre 11 contribuyentes.
Por su parte, en el apartado de deducciones, los declarantes restaron 333,2 millones de euros en deudas, fijando la base imponible total del tributo en la Región en 5.100,2 millones de euros.