VALÈNCIA. La industria de la construcción está adoptando materiales innovadores avanzados principalmente para reducir las emisiones de carbono, mejorar la eficiencia energética, agilizar la edificación y resolver la escasez de recursos tradicionales.
Teniendo en cuenta que la construcción es un sector altamente intensivo en materiales, la circularidad es una tendencia que marca el futuro de la industria. Aunque el core sea la gestión de residuos, la startup valenciana CoCircular desempeña un notable papel en esta tendencia. La empresa ha gestionado ya más de 240 toneladas de residuos procedentes del sector de la construcción y de la demolición. A través de su plataforma tecnológica y consultoría, la compañía ha logrado reintroducir hasta el 92% de estos materiales en el ciclo productivo como materia prima secundaria. La media está muy por encima del escaso 30% nacional de los residuos de la construcción que se valorizan.
La alternativa de la madera
Otra organización que surgió del impact builder de Zubi Labs, igual que CoCircular, es Woodea. En este caso hablamos de una empresa constructora especializada en la edificación industrializada y sostenible de viviendas utilizando madera técnica y materiales naturales. El objetivo era reducir el tiempo de construcción, mejorar la eficiencia energética y promover la edificación respetuosa con el medio ambiente. El proyecto al final no ha podido ser. Como comunicaba hace escasos días Pablo Saiz, CTO y fundador, en su cuenta de Linkedin, la empresa cerraba por motivos financieros. A pesar de la clausura, Saiz expresaba su convencimiento de que “la construcción industrializada y la madera técnica han venido para quedarse, no hay otro camino”.
Madera es el material que defienden también en Qwood, aunque en este caso aplicada al revestimiento en interiores. El proyecto está liderado por Fernando Méndez, un leonés emigrante que descubrió en Canadá la madera flexible. La idea nace de la necesidad de simplificar el uso de la madera natural en interiores, eliminando barreras técnicas y económicas. En este sentido aporta una innovación a escala mundial basada en parquet autoadhesivo de madera natural de solo 1,5 mm de espesor que permite una instalación autónoma, rápida, limpia y sin obras. El resultado estético y la durabilidad es el mismo que el de un parquet natural, pero utilizando un 90% menos de madera.

El objetivo final es “convertirse en una referencia Europea en soluciones de madera natural innovadora, para suelos, murales, reparaciones de muebles. ampliando mercado, gama de productos y red comercial”, dice el CEO.
Con una visión sectorial más holística fundó en 2023 la arquitecta Claudia Armas, Métrica8, un estudio de arquitectura con sede en Colunga, Asturias. Desde aquí trabaja en proyectos de arquitectura, rehabilitación, interiorismo, bioconstrucción y espacios culturales, “siempre desde una metodología muy vinculada al proceso constructivo, los materiales y el territorio”, afirma.
Más allá del resultado final Métrica8, concibe la arquitectura como un proceso vivo. “Se implica directamente en obra, investiga con los materiales y recupera técnicas tradicionales asturianas, como el cebatu, para adaptarlas a la arquitectura contemporánea”. Con esta propuesta, este pequeño estudio ha conseguido realizar más de 60 proyectos en 3 años.
Construcción industrializada
También de origen asturiano, pero con una perspectiva más técnica, es el proyecto del arquitecto Sergio Baragaño: ROOM2030, lanzado en 2018 con el apoyo de los centros de I+D de ArcelorMittal para fusionar tecnología y hábitat.

La empresa crea edificios realizados en fábrica adaptables a cualquier sector y a precios competitivos. Su proceso de industrialización se basa en el ensamblaje digitalizado de componentes 2D inteligentes, sostenibles y saludables en un innovador sistema de construcción plug&play. Los edificios se fabrican y ensamblan de manera rápida y sencilla para impulsar la eficiencia en la fabricación, la logística y el montaje. “Nuestro objetivo es generar una red de fábricas ROOM2030 que proporcione un conjunto de fabricantes asociados y certificados con capacidad de producción distribuida cerca de la demanda para reducir los costes logísticos y el impacto medioambiental”, aseguran.
Otra constructora de nueva generación es 011h impulsada por los fundadores de Privalia, Lucas Carné y José Manuel Villanueva. La compañía busca aunar la sostenibilidad y la eficiencia en la construcción con costes más económicos y plazos más cortos. Transforman la edificación tradicional en un proceso tecnológico, prefabricando componentes en fábrica para ensamblarlos en obra. Así es como consiguen lo que se proponían.
La supervisión de riesgos
Pero la introducción de nuevos materiales innovadores introduce también nuevos desafíos técnicos. A nadie se le olvida la tragedia del barrio de Campanar en Valencia cuando más de 400 personas vieron arder su casa en un incendio agravado por el revestimiento compuesto de paneles de aluminio y polietileno.
Evitar errores en la construcción forma parte de la misión de CheckToBuild, una plataforma donde se especializan en la supervisión autónoma y el control de calidad para proyectos de construcción, obra civil e industria. La plataforma, fundada por el joven malagueño Alejandro Ruiz Lara, combina inteligencia artificial avanzada con Building Information Modeling (BIM) para proporcionar una precisión en el control de los proyectos.

No se dedican, entonces, a introducir nuevos materiales en la industria pero sí que garantiza que su uso real en obra sea viable, preciso y seguro mediante una tecnología de control de calidad. Gracias a la optimización de los procesos, reducen también la huella de carbono proveniente del exceso de hormigón empleado. La empresa, fundada en 2020, ha trasladado su sede a EE.UU y trabaja con las principales constructoras del mundo.