La evolución de los comunistas sobre Ceuta

Opinión

Opinión

El eurocristiano tibio
Publicado: 06/09/2026 · 06:00
Actualizado: 06/09/2026 · 06:00
  • Foto: Marcos Moreno / Europa Press
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

Fundado en 1921 al calor de la revolución bolchevique, durante su primera etapa el Partido Comunista de España analizaba la cuestión de Marruecos, entonces administrado por Francia y España, desde una perspectiva anticolonialista. En la Guerra Civil el PCE reforzó ese punto de vista. Habida cuenta de que los militares españoles en África apoyaron la rebelión contra la República, ya no solo se trataba de luchar contra el colonialismo, sino también contra el fascismo. Tras la Segunda Guerra Mundial se inició la llamada “guerra fría” entre el bloque comunista, liderado por la Unión Soviética, y el bloque capitalista, liderado por Estados Unidos. En esa etapa apoyaba la lucha por la independencia de Marruecos contra las camarillas colonialistas francesa y española. La lucha contra el franquismo y la lucha anticolonial de Marruecos formaban parte de una misma lucha contra el imperialismo estadounidense.

En 1956 Marruecos alcanzó la independencia. A partir de entonces la cuestión central pasó a ser Ceuta (y Melilla y el Sahara español).

En febrero de 1958 el PCE y el Partido Comunista de Marruecos firmaron una declaración conjunta. Mientras que, en aras de la integridad territorial de Marruecos, el PCM defendía la anexión de esas ciudades, el PCE decía que España no podía hablar de amistad con los países árabes ocupando Ceuta y Melilla.

España no podía hablar de amistad con los países árabes ocupando Ceuta y Melilla

En febrero de 1961 el Comité Ejecutivo del PCE declaró que Marruecos no podía aceptar indefinidamente la situación de Ceuta y Melilla, igual que España no podía tolerar la de Gibraltar. Además, se pronunciaba en contra de “la brutal política colonialista de Franco, que envenena las relaciones entre los españoles y los marroquíes, que podría incluso terminar en un conflicto armado.” Para evitarlo, reclamó la evacuación de las tropas españolas y la reintegración de las ciudades a Marruecos.

En marzo de 1978 la embajada de Marruecos repartió entre los diputados de la Comisión de Exteriores del Congreso esa declaración de 1961. Aunque eran sus propias palabras, el PCE protestó. Estaba adaptándose a la democracia, la monarquía y la bandera tricolor.

En septiembre de 1974 se reunieron Ignacio Gallego y Santiago Álvarez, sendos miembros del Comité Central del PCE, con dos dirigentes del Partido del Progreso y el Socialismo, el nuevo nombre del PCM. Los comunistas españoles estaban de acuerdo en, respetando los derechos de los españoles que vivían allí, ceder las ciudades de Ceuta y Melilla a Marruecos (pero no el Sahara).

En 1979 Ramón Mendezona, del Comité Central, declaró que el PCE está reelaborando su línea política sobre Ceuta y Melilla para adaptarla a las nuevas circunstancias (la democracia española). Añadió que el chantaje marroquí en lo referente a esas ciudades podía afectar a la estabilidad de la democracia española.

La brutal política colonialista de Franco [...] podría incluso terminar en un conflicto armado.

A pesar de la reelaboración, en 1985 Santiago Carrillo declaró que desde 1977 sabía que el gobierno español estaba negociando Ceuta y Melilla en conexión con Gibraltar. La idea era que Marruecos se quedase con Ceuta y España se quedase con Gibraltar. Faltaba el pequeño detalle de que el Reino Unido diese su conformidad (que nunca llegó).

En esa línea, Gerardo Iglesias defendió en el XII Congreso del PCE, celebrado en 1987, abrir un proceso de 25 años de duración para conceder la nacionalidad española a los musulmanes de Ceuta y Melilla, retirar las tropas españolas, ceder a Marruecos esas ciudades y recuperar Gibraltar. Gran éxito: la agrupación del PCE en Ceuta se disolvió en cuanto se aprobó la ponencia.

En 1989 se inició un giro. Todavía se hablaba de descolonizar, pero se eliminó una frase que proponía retrotraer las ciudades a Marruecos. Los comunistas aceptaban que nunca habían sido ciudades de Marruecos, pero seguían postulando cedérselas. En 1994 se dividieron. La dirección de IU pasó de hablar de descolonizar a reclamar que ampliasen las competencias de las ciudades. En paralelo, rechazó una enmienda de IU de Madrid que hablaba de colonias y otra de Navarra proponía un calendario de descolonización. El cambio se consolidó con Julio Anguita. En 1995 visitó Melilla y declaró que la españolidad de Ceuta y Melilla eran incuestionables. Cuando Marruecos invadió Perejil, Llamazares reclamó recuperarla por vías diplomáticas. Y, quizás por primera vez, Felipe Alcaraz declaró que Marruecos era una dictadura. En 2006 Llamazares visitó Ceuta y pidió que se le concediese el rango de Comunidad Autónoma de España. En 2014, con Alberto Garzón, ya se decía que Ceuta era de Portugal y de España desde el siglo XV. Resuelta la cuestión de la soberanía, empezaron a hacer énfasis en respetar los derechos humanos de los inmigrantes. Finalmente, en 2026 Enrique Santiago ha ratificado que son ciudades españolas, pero que lo importante es la inmigración. En relación a la reciente crisis, ha sostenido que los responsables son Marruecos, Israel y Estados Unidos (recuérdese que el presidente Sánchez, al que apoyan, había responsabilizado a Rusia, Israel y la internacional ultraderechista).

La única invariante histórica del PCE es criticar a Estados Unidos.

No es difícil interpretar esa evolución: a medida que los comunistas fueron valorando más la democracia (unos sinceramente y otros no tanto) se les hizo más difícil preferir la dictadura marroquí a la democracia española. Y se alejaron todavía más de Marruecos a medida que ese país fue aproximándose a Estados Unidos y luego a Israel. Nótese que el único punto en común entre el comunista Santiago y el socialista Sánchez es que ambos inculpan a Israel de la crisis de Ceuta. Y nótese también que, como diría Anguita, la única invariante histórica del PCE es criticar a Estados Unidos. Eran antiamericanos en los años cuarenta del siglo pasado y siguen siéndolo en la actualidad. En cualquier caso, lo prioritario ahora para los comunistas es la inmigración. Quieren que Ceuta y Melilla sigan siendo españolas, pero con fronteras abiertas. Y eso de borrar las fronteras ya es para otro Tibio.

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo