La estación de autobuses de Cartagena (I)

Opinión

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"Se arregla la escalera, pero no la causa: un edificio aislado del tren, sin datos de uso y sin proyecto de futuro"

Publicado: 17/10/2026 · 06:00
Actualizado: 17/10/2026 · 06:00
  • Estación de autobuses de Cartagena.
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Durante treinta años, coger un autobús en Cartagena ha consistido en subir para poder bajar. Los andenes están a pie de calle, pero las taquillas, la información y la cafetería ocupaban la primera planta. El viajero subía un piso para comprar el billete y volvía a bajarlo para alcanzar su autobús.

Y las escaleras mecánicas que debían ahorrarle el esfuerzo están documentadas sin servicio desde noviembre de 2023. En mayo de 2024, el grupo municipal MC denunciaba que llevaban "mucho tiempo sin funcionar". En septiembre de 2025, el concejal socialista Pedro Contreras describía una estación en "un estado propio de principios del siglo XX".

Dos meses después, un taxista de la parada de la estación hablaba en público de un edificio sucio, oscuro e inseguro, y reclamaba mantenimiento constante en lugar de soluciones temporales.

Lo primero que percibe quien llega a Cartagena en autobús no es la muralla púnica ni el Teatro Romano: es la desidia de un servicio público. En turismo esa primera impresión tiene nombre propio, imagen de destino, y se forma en los primeros minutos de la visita.

Ahora el Ayuntamiento reforma el edificio. La obra es necesaria y llega tarde, pero arregla la escalera y deja intacta la causa: una estación aislada del tren que tiene al lado, sin datos públicos de cuántos viajeros la usan y sin un proyecto de futuro.

Lo que sigue repasa la historia del edificio, lo que incluye y cuesta la reforma, el dato que nadie publica, cómo han resuelto la misma cuestión Zaragoza y Murcia y la oportunidad histórica que abre el estudio de la alta velocidad.

Un edificio que nunca tuvo el tránsito para el que se construyó

La estación se inauguró el 10 de mayo de 1995 sobre el solar de la antigua Fábrica del Gas, cuya chimenea conserva como remate. Fue obra del arquitecto Jesús Carballal, primer premio del concurso nacional, y reunió en un solo edificio a las agencias de transporte que hasta entonces estaban dispersas por la ciudad.

Se construyó con fondos de la Comunidad Autónoma, que sigue siendo su titular y la tiene cedida al Ayuntamiento en concesión.

Con 3.816 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 11.442, la estación nunca llegó a llenarse. Sus locales vacíos son la prueba más elocuente del problema: nunca hubo tránsito de viajeros suficiente para sostenerlos. En 2024 lo resumió el propio Gobierno municipal.

 

No sirve de nada invertir en mantenimiento si no mejoramos la cuestión de los usos que se le pueden dar". Gobierno municipal de Cartagena, debate sobre la estación de autobuses, 2024

 

  • La galería comercial de la primera planta, con los locales cerrados. -

La reforma: 316.000 euros y la planta alta para la Universidad

La reforma se anunció en octubre de 2024 con la previsión de ejecutarla en 2025. Se adjudicó el 7 de mayo de 2026 y las obras arrancaron el 5 de agosto. Concentra en la planta baja la venta de billetes, la información, la cafetería y el control de accesos, con una rampa accesible hasta los andenes.

La reforma

Adjudicataria

MGM 

Importe de adjudicación 

316.128,20 € + IVA

Plazo

Cinco meses

Planta alta liberada

Casi 2.400 m², para la Universidad Politécnica 

El día en que empezaron las obras se aseguró que acabarían antes de fin de año, con un plazo de cinco meses. Cinco meses desde agosto son enero.

La planta alta queda libre para la Universidad Politécnica, como explicó la alcaldesa.

 

Queremos que esos casi 2.400 metros cuadrados disponibles estén al servicio de los universitarios". Noelia Arroyo, alcaldesa de Cartagena, mayo de 2026

 

Como uso, la cesión es razonable. Pero una vez cedida y adaptada esa planta, cualquier ampliación futura de la estación queda hipotecada, justo cuando el nuevo Plan General dimensiona Cartagena para 630.000 habitantes potenciales (aprobación inicial de 2024), más que toda la Murcia actual. Y ese Plan no prevé suelo para una nueva estación ni para un intercambiador.

Reducir ahora la estación transmite un mensaje difícil de digerir: que ni su Gobierno municipal termina de creerse la ciudad que dibuja en sus planos.

Nadie publica cuántos viajeros usan la estación

Falta el dato principal. No consta publicada ninguna serie de viajeros de la estación de autobuses de Cartagena. Se invierten más de trescientos mil euros sin saber a cuánta gente sirve, cuando de la FEVE y del tren a Murcia Renfe sí publica los viajeros cada año: 275.000 y 327.700 en 2025.

La paradoja es que la página en inglés de ALSA, que opera desde ella, la presenta como "un nodo intermodal clave de la Región de Murcia". Nada que ver con lo que se comenta a diario en Cartagena.

El tren, a trescientos metros y sin enlace

Cartagena tiene las piezas a mano. La estación de autobuses es colindante con la de la FEVE, en Puertas de San José, cabecera de la línea a Los Nietos, y está a menos de trescientos metros de la de Renfe.

Pero quien llega en tren y necesita un autobús hacia La Manga tiene que salir a la calle sin información para el viajero ni indicaciones hasta la otra estación, y sacar otro billete. Tener las estaciones cerca no es lo mismo que tener un intercambiador: el recinto donde se cambia de medio de transporte sin salir a la calle, con una sola información y un recorrido accesible.

Para el turismo la consecuencia es directa: el crucerista que quiere ir a Calblanque o al Mar Menor sin coche no encuentra un punto único donde le informen y le vendan el billete.

  • Escalera de subida a la planta alta, cerrada con vallas durante las obras -

 

Zaragoza y Murcia unieron autobús y tren

Zaragoza integró en 2007 su estación de autobuses en el mismo edificio que la de tren de Delicias. Murcia proyecta la suya, con dieciocho dársenas soterradas, junto a la estación del Carmen, para que quien llegue en tren cambie al autobús cruzando una plaza.

Son capitales y Cartagena no, y eso pesa en la inversión que recibe cada ciudad. Razón de más para no desaprovechar las pocas ocasiones en que se decide su infraestructura.

Una oportunidad histórica: el intercambiador FEVE-Renfe-autobuses, en la estación de Renfe

La ocasión es ahora, y es histórica. En diciembre de 2024, el Ministerio de Transportes encargó a Ineco el estudio para integrar la alta velocidad en Cartagena, que prevé ampliar la estación de Renfe de dos a cinco andenes. Es el momento de dejar planteado lo que la ciudad necesita: una estación intermodal que reúna FEVE, Renfe y autobuses en la actual estación de Renfe, a menos de trescientos metros de la de autobuses y con la estación ferroviaria todavía sobre el papel.

Señalizar el enlace mañana y contar los viajeros antes de decidir

Hay medidas que no necesitan esperar a la alta velocidad ni cuestan lo que una obra: señalizar el enlace entre las tres estaciones, ofrecer información conjunta de horarios, trazar un itinerario peatonal accesible y abrir un punto único de atención al viajero y al visitante.

Antes de decidir nada más, sería razonable publicar la serie de viajeros y un estudio de demanda coherente con el propio Plan General, y pedir a Ineco que estudie esa hipótesis, que hoy no consta.

El Plan General era el momento de decidirlo, y nadie preguntó

El momento idóneo para plantearlo era la tramitación del Plan General: aunque no hubiera dinero para construir nada, ahí podía fijarse la voluntad de tener una nueva estación, dónde y si sería un nudo intermodal.

En su lugar, las decisiones se han tomado por separado y sin consulta. Convendría que en las campañas electorales se preguntara a los cartageneros por las iniciativas que condicionan el municipio durante décadas. Con mayor motivo cuando se gobierna en minoría, porque entonces la única mayoría posible es la que se construye explicando y preguntando.

Y la política cartagenera sigue pensando en los cuatro años de cada mandato, cuando lo que la ciudad necesita son inversiones cuyo diseño y ejecución abarquen varias legislaturas, pero que sean una solución definitiva para una Cartagena con aspiraciones de llegar algún día a los 700.000 habitantes.

En 1995 se decidió sin saber cuántos viajeros pasarían por la estación. En 2026 se vuelve a decidir sin saberlo. La escalera dejará pronto de hacer falta; lo que nadie ha explicado es para qué servirá la estación dentro de veinte años.

 

Fuentes

Ayuntamiento de Cartagena: anuncio (octubre de 2024), licitación, adjudicación (7 de mayo de 2026) e inicio de las obras de la estación, datos del edificio, denuncia del Grupo Municipal MC (26 de mayo de 2024) del Grupo Municipal Socialista (2 de septiembre de 2025) y del Gobierno municipal en el debate de 2024.

Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible: estudio informativo de la integración de la alta velocidad en Cartagena (diciembre de 2024).

Adif y Ayuntamiento de Zaragoza: estación intermodal de Delicias. Ayuntamiento de Murcia y Murcia Alta Velocidad: proyecto de la nueva estación de autobuses de Murcia (julio de 2025).

Renfe, a través del Centro Regional de Estadística de Murcia: viajeros de la FEVE y de Media Distancia (2025). ALSA: web en inglés.

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