MURCIA (Efe/MP). La comunidad educativa del colegio Santa María de Gracia de Murcia se ha concentrado este martes a las puertas del centro para denunciar la “situación límite” de la instalación eléctrica del centro, que ha sufrido incendios en años anteriores por la sobrecarga que se genera al encender los aparatos de aire acondicionado. Estos equipos fueron adquiridos por las asociación de padres y madres del centro (AMPA), que ahora lamenta que las administraciones regional y local no aportan soluciones a la falta de potencia eléctrica.
Según ha señalado la comunidad docente en un comunicado, debido al problema en la instalación, el centro ha sufrido incendios en 2018 y años posteriores. La última revisión eléctrica fue en 2019, y en ella ya se detectaron deficiencias. Se trata de un tema que, según señalan, afecta directamente a la seguridad de casi 700 personas, entre alumnado, docentes y personal del centro.
La concejalía de Educación convocó este lunes una reunión con las familias, a la que no asistió la concejala, Belén López, sino técnicos municipales, lo que ha generado malestar entre las familias, ni tampoco responsables de la Consejería, que es la que tiene las competencias en materia de inversiones en centros educativos. Según ha explicado López, el Ayuntamiento ya trasladó un informe sobre la instalación eléctrica del centro a la Consejería, que debe elaborar un proyecto para modernizarla.
Desde el AMPA del colegio aseguran que se sienten “ninguneados y desatendidos” por unas administraciones que “se derivan responsabilidades” sin que nadie ofrezca “una solución inmediata”. “Nos sentimos ninguneados y desatendidos. Los técnicos hablan, las administraciones se derivan responsabilidades y nadie ofrece una solución inmediata. Mientras tanto, nuestros hijos e hijas siguen acudiendo cada día a un centro con un problema grave y conocido por todos”, lamentan desde la AMPA.
“No vamos a permitir que el colegio vuelva a arder en llamas. Nuestra paciencia ha llegado al límite. Necesitamos certezas, fechas y soluciones inmediatas. Está en juego la seguridad y el bienestar de nuestros hijos e hijas y de todas las personas que trabajan en el centro”, afirman las familias. Por todo ello, la comunidad educativa continuará con las movilizaciones previstas hasta obtener una solución real. Las familias anuncian que se seguirán concentrando todos los martes a las 8:30 horas en la puerta del CEIP Santa María de Gracia, hasta que las administraciones competentes ofrezcan una respuesta clara, urgente y definitiva.