MURCIA. El mapa residencial de Murcia sigue completando sus huecos en las áreas de mayor expansión del municipio. El Ayuntamiento ha abierto el proceso para la venta de cuatro parcelas municipales destinadas a uso residencial, situadas estratégicamente en el eje norte de la ciudad y en la pedanía de Santo Ángel. Estos terrenos, que forman parte del patrimonio público de suelo, se ponen a disposición de la iniciativa privada mediante un sistema de subasta, permitiendo así el desarrollo de nuevos hogares en barrios que ya cuentan con una alta demanda de servicios y comunicaciones.
La parcela más destacada por dimensiones y valor se encuentra en la Avenida Francisco Jiménez Ruiz, en Churra. Se trata de un terreno de 1.346 metros cuadrados situado a escasos 400 metros de la Avenida Juan Carlos I. Al ubicarse en un sector de reciente urbanización donde la construcción ya está avanzada, esta pieza es clave para completar el desarrollo residencial al sur de la Avenida Reino de Murcia. El precio de salida para los interesados en este suelo, que es el de mayor cuantía del lote, parte de los 3,8 millones de euros.
En esta misma zona de expansión norte, el consistorio también ha seleccionado dos parcelas en la pedanía de Santiago y Zaraíche, un área plenamente consolidada por su cercanía al centro y sus excelentes conexiones. La primera de ellas, identificada técnicamente como la parcela 10 del polígono CR-6, cuenta con un presupuesto base de 1,26 millones de euros, mientras que la segunda, situada en la zona de Churra-Santiago y Zaraíche (132-PPS), se oferta con un precio de salida de 1,1 millones de euros. Ambas fincas están destinadas a fortalecer la oferta de vivienda en uno de los distritos que más interés ha despertado en la última década.
La cuarta ubicación nos traslada a la Costera Sur, concretamente a la calle Pico del Relojero en Santo Ángel. Se trata de una parcela de 604 metros cuadrados que destaca especialmente por su entorno natural, ya que se encuentra prácticamente rodeada por zonas verdes. Con un precio de salida fijado en 1,17 millones de euros, este suelo representa una de las opciones disponibles para edificar en una zona que combina la tranquilidad de la proximidad al monte con el acceso rápido al núcleo urbano de la capital.
A diferencia de otros procedimientos administrativos, este proceso se realiza mediante enajenación por subasta, lo que implica que los terrenos se adjudicarán a la propuesta económica más alta, siempre partiendo de los mínimos fijados por los técnicos municipales. Con esta operación, la administración local busca dar utilidad a estas parcelas vacantes, facilitando la creación de vivienda nueva en zonas ya urbanizadas y captando fondos que deberán revertir nuevamente en la mejora del patrimonio y los servicios públicos del municipio murciano.