MURCIA. La optimización del reparto urbano en Murcia ya cuenta con una hoja de ruta clara. Tras la reciente puesta en marcha del registro municipal para el uso de las zonas de carga y descarga, el Ayuntamiento ha sellado una alianza con AECOC, la asociación de fabricantes y distribuidores, para transformar este servicio. El objetivo central es realizar un diagnóstico profundo que permita adaptar el espacio público a las necesidades reales de todas las empresas, garantizando un abastecimiento ágil que no colapse la movilidad de los ciudadanos.
Esta colaboración, presentada por los ediles José Francisco Muñoz y José Guillén junto a representantes de AECOC, se sustenta en el análisis de datos masivos. Con más de 1.200 empresas ya inscritas en el nuevo registro municipal, la asociación aportará su experiencia gestionando a más de 34.000 socios a nivel nacional para diseñar soluciones a medida.
Un plan para todos los sectores
Se trata de un proyecto multisectorial que no solo mira al transporte, sino que busca dar respuesta a sectores vitales para la economía murciana como la hostelería, la alimentación, el comercio textil y los servicios, asegurando que cada uno tenga su espacio y horario idóneo.
El estudio, que ofrecerá sus primeros resultados en un plazo de cuatro meses, pondrá el foco en la eficiencia operativa mediante trabajos de campo directos. Entre las medidas que se evaluarán destacan la implantación de la descarga nocturna con vehículos eléctricos y silenciosos, lo que permitiría liberar el tráfico en las horas punta.
Asimismo, se analizará la integración de nuevas fórmulas de distribución, como la instalación de taquillas inteligentes y puntos de conveniencia, para evitar la saturación de las vías públicas que genera el incremento del reparto puerta a puerta.
En definitiva, esta alianza busca que el sistema de carga y descarga de Murcia esté en "revisión constante" y se apoye en la tecnología para ser más sostenible. Al unificar las voces de fabricantes y distribuidores, el Consistorio pretende que las futuras ordenanzas y cambios en el modelo de ciudad se basen en datos fiables, logrando un equilibrio entre el crecimiento económico, la actividad de las pymes y la calidad de vida de los murcianos.