MURCIA. El Ayuntamiento de Murcia ha cerrado el primer balance trimestral del año con un volumen de contratación que alcanza los 440 millones de euros repartidos en 300 contratos. Según los datos ofrecidos por el edil de Movilidad y Contratación, José Francisco Muñoz, en estos tres meses se ha tramitado el 56% de la planificación técnica prevista para todo el ejercicio 2026. Este volumen administrativo responde a un incremento de la capacidad de adjudicación de 64 millones de euros respecto al mismo periodo del año pasado, sumando un total de 34 expedientes ya licitados en lo que va de curso.
Este incremento en la capacidad de adjudicación, que ha subido en 64 millones de euros respecto al mismo periodo del año anterior, se apoya en una nueva estrategia de eficiencia basada en la creación de pliegos tipo. Según ha detallado Muñoz, el uso de estos modelos estándar para servicios de suministros y mantenimiento permitirá reducir drásticamente los tiempos de licitación y evitar que los expedientes se acumulen. En lo que va de trimestre, ya se han promovido 247 millones de euros, una cifra que consolida la tendencia del pasado 2025, donde se alcanzaron los 750 millones de euros destinados a mejorar las infraestructuras de colegios y pedanías.
Proyectos 'enquistados'
Sin embargo, frente a la agilidad de las cifras macroeconómicas, la realidad municipal presenta varios proyectos críticos que continúan 'enquistados' y generan malestar en la ciudadanía. El ejemplo más evidente es el nuevo modelo de transporte público, un contrato de 730 millones de euros cuya tramitación se encuentra actualmente paralizada de forma cautelar por el Tribunal Central de Recursos Contractuales. Aunque el edil insiste en que el servicio actual mantiene sus frecuencias y funciona correctamente a pesar de los desperfectos de la flota, el Ayuntamiento está a la espera de que el Tribunal resuelva las alegaciones presentadas por el sindicato UGT para poder avanzar en la modernización definitiva del sistema.
La tensión social también se traslada al servicio de Ayuda a Domicilio, cuyo contrato expira precisamente este martes 31 de marzo. Las trabajadoras del sector han elevado sus protestas a los últimos plenos municipales ante el temor de una nueva prórroga que no garantice las mejoras salariales y laborales pactadas, denunciando condiciones de precariedad a pesar de las recientes subidas en las nóminas.
A este escenario de incertidumbre se suma el contrato de Parques y Jardines, que se mantiene en situación de prórroga forzosa desde noviembre de 2023, evidenciando que, mientras la maquinaria de contratación general avanza a ritmo de récord, los grandes servicios que afectan al día a día de los murcianos todavía aguardan una solución.