MURCIA (EP).Murcia se ha convertido en la primera ciudad de España en contar con una normativa exclusiva para la protección de su red de riego tradicional, un sistema único en Europa por su valor histórico, cultural y ambiental. Este avance, anunciado por el concejal Antonio Navarro tras la aprobación del borrador en la Junta de Gobierno, dota al municipio de un marco legal estable para conservar acequias, azarbes e hijuelas.
El documento final ha contado con la participación de entidades clave como la Junta de Hacendados y diversas comunidades de regantes, integrando alegaciones que han servido para dar mayor claridad al texto sin alterar su objetivo principal: el respeto absoluto al paisaje tradicional.
La nueva ordenanza establece criterios muy estrictos para cualquier intervención en los cauces, prohibiendo de forma general el entubado o cimbrado de los canales protegidos. Al contrario, el Ayuntamiento apuesta por la recuperación de tramos que actualmente se encuentran ocultos, especialmente en las zonas rurales, para devolverles su forma y función original.
Además, se protegerá el arbolado de ribera y se fomentará la plantación de especies autóctonas como moreras o plátanos de sombra, prohibiendo el uso de bloques de hormigón o materiales precarios que degraden la imagen de las márgenes.
En materia ambiental y de biodiversidad, la normativa introduce medidas pioneras como la creación de pozos de salvamento para la fauna cada 50 metros, asegurando así la supervivencia de las especies en caso de cortes de agua. Asimismo, la ordenanza busca integrar la Huerta en el entorno urbano mediante una señalización clara que recupere los topónimos oficiales e históricos de cada canal.
En los espacios públicos, los cauces contarán con barandillas de seguridad integradas en el paisaje, mientras que los nuevos puentes verán limitado su tamaño e impacto visual para evitar la fragmentación de este ecosistema milenario. Con este paso, Murcia se sitúa como referente nacional en la defensa de su legado hidráulico, garantizando que su identidad huertana permanezca viva para las próximas generaciones.