Murcia acelera la red de corredores verdes entre la Huerta y la sierra mientras encalla la reapertura del patrimonio

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MURCIA. Murcia arranca la recta final del verano con un mapa de espacios públicos profundamente remodelado, aunque con claroscuros en su agenda de infraestructuras. El Plan de Sostenibilidad Turística financiado con fondos europeos Next Generation ha permitido materializar el gran despliegue de corredores verdes entre la Huerta y la sierra, si bien la recuperación de los grandes recintos monumentales del municipio sigue acumulando demoras.

En el plato de las actuaciones concluidas, la red de movilidad amable ha sumado dos de sus grandes arterias. Por un lado, la transformación de la Ruta de la Aljufía ha logrado conectar el corazón de la urbe con el azud de la Contraparada a través de un trazado de 14 kilómetros dotado de áreas de descanso y señalización inteligente. Por otro, el parque forestal del Majal Blanco estrena su área recreativa remodelada, con un aparcamiento de 36 plazas, puntos de sombra y rampas adaptadas para ordenar el acceso a El Valle.

Inversión en la naturaleza periurbana

Ambas intervenciones han permitido estructurar un modelo de ocio al aire libre que conecta las pedanías del oeste y los parques naturales con el casco urbano. Los trabajos no solo han buscado la adecuación de sendas y quijeros, sino dotar a estos entornos periurbanos de servicios básicos de atención al visitante y protección paisajística para evitar el deterioro de los suelos agrícolas y forestales.

Con la puesta en servicio de estos dos enclaves, la estrategia municipal de infraestructuras verdes da por completada una de sus fases más complejas de ejecución técnica y acondicionamiento.

La asignatura pendiente en las Fortalezas del Rey Lobo

El contraste a este ritmo de estrenos lo marca la recuperación del patrimonio histórico y arqueológico. A pesar del constante interés ciudadano por enclaves como el Castillejo o el Castillo de Monteagudo —escenarios habituales de concurrencia para contemplar fenómenos astronómicos o panorámicas de la Vega Media—, los grandes recintos de las Fortalezas del Rey Lobo continúan con las visitas bloqueadas.

A dos años del remate de la primera fase de consolidación en el recinto inferior del Castillejo y tres de las obras ejecutadas por el Ministerio en la fortaleza principal, el acceso público sigue cerrado a la espera de que se retomen las fases pendientes de musealización. La reactivación de estos monumentos se sitúa así como la principal cuenta pendiente en la agenda de desarrollo urbano tras el parón estival.

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