MURCIA. El Ayuntamiento de Murcia ha dado un paso decisivo en la remodelación de su estrategia urbana al completar la primera etapa del proceso participativo para el nuevo Plan General Municipal de Ordenación (PGMO). Bajo la dirección de la concejal de Gobierno Abierto, Mercedes Bernabé, y en colaboración con la Universidad de Murcia, se ha alcanzado el objetivo de 1.000 encuestas presenciales, lo que supone el cierre de una fase de "escucha activa" clave para entender hacia dónde quieren los vecinos que crezca el municipio.
A diferencia de otros procesos administrativos, este trabajo de campo ha buscado un equilibrio demográfico y territorial estricto. Los encuestadores se han desplazado por los nueve subsistemas del municipio, desde el casco urbano hasta el Campo Sur y las pedanías de la huerta, logrando una muestra casi idéntica entre hombres y mujeres (481 y 519 respectivamente) y una representación equitativa de todas las edades. Según ha explicado Bernabé, este rigor técnico garantiza que el modelo de ciudad que se empiece a dibujar ahora no sea solo una decisión de despacho, sino que nazca con una visión compartida y real de las necesidades de los barrios.
El contenido de estas consultas ha tocado los "nervios" del día a día en Murcia: el crecimiento urbano, la movilidad, la protección de la huerta y la dotación de servicios públicos. El concejal de Planificación Urbanística, Antonio Navarro, ha incidido en que disponer de esta información directa permitirá avanzar hacia un modelo de municipio más sostenible y cohesionado. No se trata solo de recopilar datos, sino de convertir las demandas vecinales en decisiones urbanísticas útiles que marquen el desarrollo económico y la calidad de vida de las próximas décadas.
Tras el éxito de esta fase presencial, el Ayuntamiento inicia ahora el análisis técnico y la depuración de los datos para elaborar un diagnóstico municipal. Este documento será la base sobre la que se asiente la revisión del Plan General. Sin embargo, el proceso no se detiene aquí; en las próximas semanas se abrirán nuevos espacios de contraste con agentes sociales y el tejido económico. El objetivo final, como apunta el consistorio, es que el nuevo mapa de Murcia sea un proceso abierto y transparente basado en la evidencia de lo que los murcianos han pedido para su entorno.