MURCIA. El proyecto para transformar la fisonomía de la zona oeste de Murcia ha dado su paso administrativo definitivo. El Ayuntamiento ha anunciado la adjudicación de las obras del Parque Metropolitano Oeste, un espacio de casi 40.000 metros cuadrados que se convertirá en la mayor zona verde del casco urbano. Tras este trámite, el calendario municipal prevé que los trabajos sobre el terreno comiencen de forma inminente durante el primer trimestre de este año, con un plazo de ejecución fijado en 12 meses.
La intervención, que ha sido detallada este jueves por el alcalde de Murcia, José Ballesta, se divide en dos grandes bloques de actuación. El primero de ellos, dotado con un millón de euros, se centrará en la obra civil básica, encargándose de la pavimentación, la creación de senderos peatonales y la adecuación de los paisajes que combinarán la esencia fluvial del Segura con la tradición agrícola de la Huerta.
Por su parte, el segundo lote cuenta con una inversión de cinco millones de euros y representa la parte más visible y novedosa del proyecto. Esta partida se destinará íntegramente al equipamiento y las áreas de recreo, donde se ha buscado que el mobiliario y las zonas comunes no sean genéricos, sino que reflejen la historia y la identidad murciana a través de sus grandes inventores y hitos culturales. En esta zona, habrá columpios adaptados o accesibles desde sillas de ruedas, zonas sensoriales y espacios de equilibrio, así como áreas de socialización.
Área de juegos infantiles
El área de juegos infantiles ha sido diseñada como una de las piezas centrales del parque, ocupando una extensión de 4.000 metros cuadrados. Lejos de los parques convencionales, este espacio se concibe como un recorrido por el ingenio de la Región, donde los elementos de juego replicarán a gran escala algunos de los hitos tecnológicos más importantes nacidos en Murcia. Así, los niños podrán interactuar con una estructura inspirada en el autogiro de Juan de la Cierva o con un homenaje al submarino de Isaac Peral.
Este espacio lúdico también integrará referentes arquitectónicos y científicos de relieve, como una réplica de la famosa cúpula de Eladio Pérez Piñero —cuya obra original se encuentra en el Museo Dalí— y diversas áreas dedicadas a inventoras murcianas. El objetivo es que la zona de juegos funcione como un museo al aire libre donde la identidad local sea la protagonista del ocio familiar, todo ello rodeado de tecnología moderna como puntos de conexión WiFi, iluminación telegestionada y cámaras de seguridad.
En el plano medioambiental, el parque actuará como un bosque urbano de ribera gracias a la plantación de más de 5.800 ejemplares vegetales, entre los que destacan 800 árboles de gran porte. El agua volverá a tener un papel estructural en el paisaje mediante la recuperación del trazado de la acequia Aljufía y la creación de un lago naturalizado que servirá para regular las escorrentías. Además, se han proyectado 6.500 metros cuadrados de huertos tradicionales inundables, un sistema de drenaje sostenible que permite que el agua se filtre de forma natural al terreno.E
El concejal de Movilidad, Francisco Muñoz, ha destacado que esta infraestructura es la pieza que faltaba para cohesionar la ciudad. El parque servirá de puente entre los proyectos ya ejecutados en Murcia Río y el futuro Eje de Conexión Sur. Esta transformación no solo creará un nuevo pulmón verde, sino que facilitará la transición hacia la nueva centralidad urbana que surgirá en el entorno de la estación de alta velocidad y las pedanías del sur como Santiago Mayor o Patiño.