MURCIA.Proteger la red de agua tradicional de la Huerta de Murcia pasa de las palabras a los hechos. Tras recibir el visto bueno definitivo del Pleno a finales de julio, el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM) ha publicado este miércoles la nueva Ordenanza de la red de regadío, un reglamento pionero en España ideado para blindar acequias, azarbes, brazales y todo el patrimonio hidráulico del municipio.
La norma entrará en vigor de forma efectiva a finales de este mes de agosto —quince días después de su publicación— y marcará las reglas del juego para cualquier obra o proyecto que pretenda tocar los cauces huertanos.
Entre los puntos más importantes, la nueva regulación prohíbe de forma general tapar o cubrir las acequias y azarbes con nombres propios. Solo se permitirán excepciones muy puntuales si existe un motivo de interés público de peso.
Además, se prohíbe la tala de los árboles tradicionales que crecen junto a los cauces. En su lugar, el plan priorizará retirar especies invasoras —como la caña común— para plantar vegetación autóctona.
La ley municipal también obliga a conservar y restaurar los elementos históricos del riego, como las antiguas compuertas (tablachos), partidores, puentes y restos de viejos molinos. De hecho, en los parques y zonas verdes de la capital se buscará justamente lo contrario a lo que se hacía antes: destapar las acequias que estaban ocultas para integrarlas en el paisaje urbano.
Ayudas para la limpieza y multas para quien la incumpla
Para asegurar que los cauces se mantengan limpios y en buen estado, el Ayuntamiento podrá otorgar subvenciones a las comunidades de regantes para ayudarles a pagar los trabajos de monda y mantenimiento.
Por contra, quien realice obras sin permiso o dañe este entorno se enfrentará a sanciones urbanísticas, garantizando que el crecimiento de la ciudad no vuelva a poner en riesgo la herencia cultural, agrícola y ambiental de la Huerta de Murcia.