MURCIA. La Torre Norte de Murcia deja atrás dos décadas de paralización para transformarse en un gran complejo residencial. La conocida estructura inacabada, situada en el entorno de la avenida Juan Carlos I, pasará de estar proyectada para oficinas a albergar un edificio de 22 plantas y cerca de 120 viviendas, dando salida a uno de los vestigios urbanísticos de la crisis inmobiliaria.
El visto bueno definitivo para esta reconversión se ha ratificado este jueves en el Pleno municipal mediante la aprobación de un convenio que obliga a la empresa promotora a abonar algo más de 2,2 millones de euros al Consistorio. La medida salió adelante con los votos a favor del equipo de gobierno del Partido Popular y la abstención de la oposición.
Durante el debate, el PSOE aclaró que su abstención no supone una falta de apoyo a la creación de nueva vivienda, aunque su portavoz, Ginés Ruiz, cuestionó que la operación se haya canalizado mediante un plan especial en lugar del decreto autonómico. Según el edil socialista, dicha norma permite sustituir la cesión de suelo para equipamientos por una compensación económica a cambio de destinar una parte a vivienda asequible, un requisito que no se aplicará al tratarse de promociones de renta libre.
Por su parte, Vox mostró dudas sobre la suficiencia de la aportación económica para la ciudad. Frente a las reticencias de la oposición sobre la carga de servicios en la zona, el concejal de Urbanismo, Antonio Navarro, aseguró que el municipio dispone de terreno suficiente en el entorno para cubrir todas las dotaciones públicas necesarias.