MURCIA. El silencio imponente del camposanto de Nuestro Padre Jesús, en las entrañas de Espinardo, envolvió un momento histórico: el encuentro de los llamados sagrados protectores de Murcia, Nuestro Padre Jesús y la Virgen de la Fuensanta, la patrona de Murcia.
La Morenica, inmersa este año en una gira regional por el centenario de su coronación, dejó otro instante para la historia. Fue un momento especial para los murcianos más devotos, que presenciaron el encuentro entre la Madre y el Hijo, reunidos en el cementerio, "un lugar sagrado de memoria y especial recuerdo para los cofrades y mayordomos de Jesús, como así describían desde la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno".
La procesión con ambas imágenes recorrió el interior del camposanto y se encamino hacia el altar, situado en la plaza de Jesús, donde el obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, ofició una misa. El cortejo contó con la compañía del pendón mayor de la Cofradía de Jesús.
Una vez concluido, ambos tronos se despidieron y regresaron a sus moradas: la Virgen de la Fuensanta se dirigió hacia el Santuario y Nuestro Padre Jesús volvió hacia la iglesia de Jesús.
