La casa solariega de la calle Mayor de La Ñora recuperará su esplendor e iniciará una nueva vida: arrancan las obras

Murcia

El estudio Especie Arquitectura firma esta reforma que replantea las condiciones de habitar de una forma contemporánea un espacio construido hace más de cien años

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MURCIA. La emblemática casa solariega de la calle Mayor de la pedanía murciana de La Ñora, recuperará el esplendor de su fachada e iniciará una nueva vida en su interior gracias al proyecto de reforma elaborado por el estudio Especie Arquitectura. Las obras de rehabilitación, que han arrancado esta misma semana y que tendrán una duración de 18 meses, afectan a la vivienda cuya fachada da completamente a la vía principal y que se caracteriza por un estilo ecléctico muy representativo de la arquitectura tradicional de la huerta murciana.

Este edificio residencial de principios del siglo XX está catalogado y su fachada protegida, destacando los trabajo decorativos en sus ventanas y balcones. Su diseño visual presenta, asimismo, una estética muy equilibrada debido a que los huecos de las ventanas y balcones se van haciendo progresivamente más pequeños a medida que se asciende. Este recurso arquitectónico se utilizó intencionadamente para crear un efecto óptico que alarga y estiliza el perfil del edificio.

El proyecto diseñado por Especie Arquitectura -firmado por Joaquín García Vicente y Tatiana Poggi- abarca una superficie de 246 m2 de esta casona histórica de 1914 que fue adquirida por una familia que vive en Londres, con la idea de poder regresar a Murcia y poder asentarse en ella. No ha sido, no obstante, una tarea fácil, habiendo transcurrido tres años desde que se solicitó licencia hasta que se concedió, ya que se trata un edificio catalogado Grado 2 -por lo que tiene que pasar por Patrimonio del Ayuntamiento- y, a su vez, está dentro del entorno de protección de La Noria y acueducto de La Ñora, por lo que la aprobación estaba bajo competencia del Servicio de Patrimonio Histórico de la Dirección General de Bienes Culturales.

Superados los obstáculos burocráticos, la reforma de la casona ha comenzado con dos condicionantes, según explican los arquitectos: por una parte, el hecho de que se trata de un edificio catalogado con fachada protegida y, por otra, que se encuentra en un estado de conservación débil que hay que mejorar ampliamente. Y con un planteamiento básico: revisar las condiciones del habitar contemporáneo en un espacio construido hace más de cien años, además de rescatar los elementos culturales del edificio y renovar los elementos estructurales y constructivos deteriorados.

Cabe destacar que la vivienda cuenta con un amplio patio que se va a conservar, cuya fachada interior no dispone de la calidad constructiva de la fachada principal, sino de un cerramiento muy ligero, sin orden y que ha sido transformado varias veces a lo largo del tiempo. "Todo ello nos ha permitido repensar nuevas formas de vida doméstica, así como la relación con el patio exterior", apuntan desde Especie Arquitectura.

En planta baja, el espacio de vida se desarrolla con cocina-comedor-salón plenamente vinculado con el exterior. En la cocina se reutilizarán piezas de suelo original que se puedan recuperar. Aparece una pequeña ampliación de la planta baja que mejora la relación con el patio, a su vez que permite la generación de una terraza en la planta primera, destinada a estudio y habitaciones. El espacio bajo cubierta se destina a un salón de ocio y tres dormitorios para familiares y amigos que vengan a visitar a esta familia.un ejemplo muy representativo de la arquitectura tradicional de la huerta murciana.

Memoria del proyecto

  • Reforma de la casa solariega de la calle Mayor de La Ñora. -

La edificación original estaba compuesta por dos cuerpos unidos entre sí: un cuerpo principal, desarrollado en planta baja, planta primera y espacio bajo cubierta, donde se distribuían las principales estancias de la vivienda; y un cuerpo auxiliar, de planta baja y primera, destinado a almacenes, garajes y dependencias de servicio, como cocina, baño y despensa. Este segundo cuerpo, fue demolido en el pasado, por lo que actualmente se conserva únicamente el volumen principal de la vivienda.

Desde el punto de vista tipológico, el inmueble responde a una organización tradicional de dos crujías paralelas a la fachada principal, con una distancia entre muros de 4 metros. La cubierta principal se configura a dos aguas, mediante una estructura inclinada de madera organizada en torno a una hilera central. 

El sistema estructural está constituido por muro de carga en fachada, ejecutados mediante fábricas de mampostería y ladrillo, pilares de ladrillo en las crujías interiores y vigas metálicas. Sobre estos elementos portantes descansan los forjados tradicionales de vigas de madera y revoltones de yeso. 

Los muros exteriores están revestidos con morteros de cal, mientras que las divisiones interiores se resuelven mediante fábricas de ladrillo de diferentes espesores.

Entre los elementos arquitectónicos más representativos destacan los balcones ornamentales con balaustres de formas curvas realizados en hormigón, que constituyen uno de los principales rasgos distintivos de la imagen exterior del inmueble. La fachada se completa con los correspondientes recercados, cornisas y revestimientos continuos.

  • Reforma de la casa solariega de la calle Mayor de La Ñora. -

 

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