MURCIA. La Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia (Huermur) ha presentado una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente de la Región para que se investiguen las causas del incendio forestal registrado a principios de este mes de junio en el entorno de Los Garres y Lages.
El colectivo demanda aclarar el origen del fuego y evaluar los daños ocasionados en el castillo de Los Garres, una fortaleza tardorromana del siglo IV d.C. declarada Bien de Interés Cultural (BIC) que sufrió los estragos del incendio.
En concreto, Huermur ha puesto sobre la mesa la necesidad de esclarecer los orígenes del incendio forestal, los daños medioambientales producidos y la afección sufrida por el castillo y su entorno de protección, dada la relevancia patrimonial del monumento.
El presidente de la organización, Sergio Pacheco, ha explicado que han acudido a los tribunales para depurar las posibles responsabilidades derivadas de la afección al patrimonio cultural y natural.
En este sentido, ha advertido de que los efectos del incendio pueden ir mucho más allá de la pérdida de vegetación. La acción directa del fuego, las elevadas temperaturas y los procesos erosivos que previsiblemente se producirán tras las lluvias pueden haber afectado a estructuras arqueológicas, depósitos estratigráficos y otros elementos patrimoniales todavía pendientes de estudio o excavación.
Por ello, la denuncia solicita recabar los informes de los servicios de extinción y exigir a la Dirección General de Patrimonio Cultural una evaluación específica de los daños.
De forma paralela, la entidad conservacionista ha recurrido al Ministerio de Cultura para solicitar la apertura de un expediente por posible expolio por omisión, al amparo de la Ley del Patrimonio Histórico Español.
Huermur ha señalado que ya en abril de 2023 denunció ante la Comunidad la vulnerabilidad del yacimiento debido al abandono y a la proliferación incontrolada de maleza, lo que motivó la inclusión de la fortaleza en la Lista Roja de la asociación Hispania Nostra antes de que se originaran las llamas.
Con esta doble vía de actuación, Huermur urge a la implicación de la Administración General del Estado para determinar si la inacción institucional ha agravado la fragilidad del monumento. Asimismo, reclama un plan de choque urgente para proteger los restos arqueológicos supervivientes, fundamentales para el estudio de la Alta Edad Media en el sureste peninsular, y evitar que el complejo fortificado sufra pérdidas patrimoniales irreversibles.