MURCIA. La actualidad urbanística del municipio de Murcia avanza a dos velocidades. Mientras las grandes actuaciones patrimoniales del centro urbano y la recuperación de senderos en la huerta superan importantes escollos administrativos, las deficiencias en la conservación de algunas vías secundarias reavivan las quejas de la oposición y de los vecinos en las pedanías.
En el centro de la ciudad, el proyecto para cubrir los restos del antiguo arrabal andalusí de San Esteban mediante un jardín flotante se aproxima a su adjudicación. La mesa de contratación ha seleccionado la propuesta presentada por la alianza entre Acciona y Fernández Molina Obras como la mejor valorada. La licitación plantea un descuento del 15,5% sobre el presupuesto inicial, aunque la inversión final superará los 33 millones de euros para unos trabajos que se proyectan culminar en 2029.
Paralelamente, la reivindicación vecinal para reabrir el camino rural de Monteazahar, enlace histórico entre Beniaján y Torreagüera, acumula respaldos clave. Pese a las alegaciones de la finca colindante sobre su titularidad privada, informes del servicio de Patrimonio y del Catastro han certificado que el trazado consta como bien de dominio público municipal. A ello se suma la postura del Defensor del Pueblo, que defiende su uso peatonal, ciclista y ecuestre dentro del trazado de la Cañada Real.
El contrapunto a estos avances se sitúa en el mantenimiento del firme de las pedanías. El grupo municipal del PSOE ha vuelto a exigir al equipo de Gobierno local una solución definitiva para los cimbrados de la avenida Orilla de la Vía, donde la aparición de nuevos baches provocó recientemente caídas peatonales y un herido de gravedad. Ante las críticas, el Ayuntamiento defiende que mantiene activa una partida de 300.000 euros anuales para estos arreglos, habiendo ejecutado ya más de 70 intervenciones en lo que va de año.