SAN PEDRO DEL PINATAR. Cuentan que una figura de luz blanca se aparece a pescadores de San Pedro del Pinatar y que incluso merodea el actual Museo Barón de Benifayó. Se trata del 'fantasma' de 'La Rusa', cuya leyenda es muy conocida en la zona del Mar Menor y tiene su origen en la Isla del Barón, conocida así porque allí vivió Julio Falcó d’Adda, Barón de Benifayó, quien se enamoró perdidamente de una princesa rusa. Obligada por sus padres que estaban arruinados, la joven se vio obligada a aceptar al aristócrata, aunque su mirada se perdió para siempre en el mar, donde dicen que se bañaba desnuda. El barón, desesperado por no conseguir su amor, acabó asesinándola. Esta es, resumida, la historia que ha pasado de generación en generación, llegando de forma especial al artista pinatarense José Luis Martínez, conocido como Goyo 203, quien ha sido el encargado de representar a la desafortunada protagonista de esta leyenda en un gran mural que se puede contemplar desde ahora en las inmediaciones del museo pinatarense, que celebra su 25 aniversario.
Esta obra, que ha sido posible gracias a la colaboración que mantiene la Concejalía de Cultura con el galerista y promotor cultural Darío Vigueras, no solo pone rostro a uno de los personajes más misteriosos de la historia del Mar Menor, sino que además se entremezcla con la propia historia familiar del artista. Y es que según señala el Ayuntamiento, el artista, quien ha contado con total libertad para llevar a cabo este trabajo, ha sumado a la leyenda la historia personal de su familia.
Así lo ha relatado el propio Goyo 203, quien ha contado que una tatarabuela suya, de profesión trovera y que regentaba una posada, fue cortejada por el altanero Barón de Benifayó, quien la obsequió con una muñeca de porcelana y vidrio. Esta pieza aún permanece en la familia y ha servido también de inspiración al artista para esta obra. Ese es el motivo de que 'La Rusa' del mural presente una apariencia brillante, llena de reflejos, mientras se baña en el mar y mantiene la mirada perdida en el infinito.

- Obra La Rusa de Goyo 203 en San Pedro del Pinatar -
- Foto: AYTO. SAN PEDRO DEL PINATAR
El alcalde de San Pedro del Pinatar, Pedro Javier Sánchez; la edil de Cultura, Carmen María López; y el director del Museo Barón de Benifayó, Marcos David Gracia, junto a Darío Vigueras y Goyo 203, visitaron recientemente esta obra que recrea una de las leyendas más célebres y extendidas del municipio. El alcalde ha alabado el trabajo realizado por Goyo 203, destacando que refleja a la perfección ese misterio que envuelve a la leyenda de La Rusa y que se convertirá en una excelente carta de presentación para las personas que visiten el municipio y el museo.
José Luis Martínez Escudero (San Pedro del Pinatar, 1982), conocido artísticamente como Goyo 203, comenzó a pintar de forma autodidacta desde su infancia, convirtiendo su pasión en su forma de vida. Actualmente está considerado como un reconocido pintor de arte urbano en la Región de Murcia, habiéndose posicionado con éxito en otras ciudades nacionales y europeas, según apuntan desde el Ayuntamiento.
El trabajo de Goyo 203 está enfocado en el desarrollo y ejecución de rostros de gran formato, sobresaliendo por una gran expresividad lograda mediante la exaltación de elementos como los ojos, los cuales trabaja con minucioso detalle. Los críticos de arte destacan una evolución y madurez evidente en su obra, tanto en sus creaciones de estudio como en sus trabajos de gran formato. En ellos se observa una transición del realismo al surrealismo, con el uso de técnicas que van desde el impresionismo hacia un nuevo post-expresionismo. El artista pinatarense ha realizado, por ejemplo, murales en Eurodisney París y trabajos suyos ha estado seleccionado entre los mejores del mundo.
Por otra parte, el Barón de Benifayó (de la casa de los Saboya) fue recluido en la isla Mayor o Conejera por matar a un hombre durante un duelo. No debió estar muy mal allí, porque tras acabar su encierro en 1878 decidió vivir libremente en la misma isla, donde se construyó un palacete. Allí celebró muchas fiestas y conoció a la melancólica y triste princesa que protagoniza el mural de Goyo 203.