MURCIA. El estado de los caminos, carreteras y acequias de la huerta volvió a situar a las pedanías en el centro del debate municipal. El accidente registrado el pasado mes de agosto en la Orilla del Azarbe —en el que resultaron heridas cinco personas— reactivó las críticas de la oposición sobre la seguridad vial en el entorno rural y derivó en un duro intercambio de reproches sobre la capacidad de respuesta del Ayuntamiento.
La concejala socialista Carmen Fructuoso abrió la discusión afeando al Gobierno local su falta de prevención en la red de caminos tradicionales. "Ustedes actúan cuando ya ha ocurrido el accidente. Qué casualidad que reaccionan solo cuando nosotros denunciamos", recriminó la edil, cuestionando el cumplimiento del contrato de mantenimiento de la vía pública y sus plazos teóricos de intervención de entre 24 horas y siete días. "Ahora nos dicen que tardarán un mes en colocar las placas. ¿Dónde están esos 300.000 euros prometidos? Le pido que anticipemos, no que esperemos a arreglar cuando ya ha pasado algo", señaló.
Frente a estas críticas, el concejal de Pedanías y Desarrollo Rural, Marco Antonio Fernández, atribuyó los reproches de la oposición a la «confusión o a un profundo desconocimiento» de los hechos. Fernández sostuvo que el origen del suceso respondió al paso de un tractor por un cimbrado reservado al tránsito peatonal y defendió los tiempos de ejecución requeridos en infraestructuras hidráulicas. "Cuando se trata de un cimbrado hay que encargar materiales y hacer papeleo, no puede ser tan rápido como usted piensa", justificó el edil popular, tras recordar que el área de mantenimiento ha culminado ya 74 actuaciones en 27 pedanías.
La postura del equipo de gobierno fue contestada también por el resto de grupos. El concejal de Vox, José Mariano Orenes, instó al Consistorio a actuar con anticipación y señaló la presencia de baches, socavones y problemas de asfaltado en barrios y pedanías como La Fama, Rincón de Seca o Casillas, argumentando que "las infraestructuras por las que circulan los murcianos no son seguras". En una línea similar, la edil no adscrita María Guerrero cuestionó que no se hubiera intervenido antes si ya se conocía el deterioro de los cauces.
En el turno de réplica, Fructuoso rebatió la versión oficial sobre el accidente del Azarbe asegurando que la caída de los peatones se produjo en un punto y momento distintos al del vehículo agrícola. "No nos cuente mentiras, no pisa el terreno ni se preocupa por los problemas reales", recriminó al concejal del área.