MURCIA. Las rebajas de verano en el pequeño comercio del centro de Murcia han comenzado con mejor ritmo de lo previsto para muchos establecimientos. Aunque la intensa ola de calor de las últimas semanas se ha convertido en una dura enemiga de los paseos de compras, el movimiento matinal y, sobre todo, una importante oleada de turistas extranjeros seducidos por los descuentos están logrando salvar los muebles de la campaña.
El perfil del comprador ha cambiado de forma evidente en los últimos años, y el cliente internacional se ha consolidado como un auténtico balón de oxígeno. Desde una conocida tienda de moda de la céntrica calle Platería aseguran que este repunte en las ventas se debe, en gran medida, a ellos. "En apenas dos o tres compras hacen un gran desembolso. Para ellos los precios ya son asequibles de por sí, por lo que con las rebajas aprovechan para arrasar con varias prendas de verano para toda la familia", explican.
Sin embargo, el mismo comercio matiza la otra cara de la moneda: la falta de movimiento por las tardes debido a las altas temperaturas y las quejas históricas por "la escasez de parking y los problemas de movilidad", que siguen lastrando la afluencia.
Calidad frente a las grandes cadenas
En una línea similar se expresan desde el sector del calzado, donde la estrategia se centra en defender el producto nacional frente a las multinacionales. "Nosotros trabajamos con precios más elevados porque fabricamos en Elche. Con las rebajas intentamos que el calzado sea más asequible, pero no podemos competir con las tarifas de las grandes cadenas; primero por la calidad del producto y, segundo, porque producir en España es mucho más caro", señalan desde una zapatería tradicional del centro.
A pesar de ello, el balance de estos primeros días es positivo: "Está yendo mejor de lo esperado. Hay muchos clientes que venían con el producto ya mirado y se nota afluencia en las calles, sobre todo a última hora, a partir de las ocho de la tarde, cuando el calor da una tregua".
Por su parte, las asociaciones de comerciantes de la capital continúan alzando la voz para reclamar medidas urgentes que les permitan competir en igualdad de condiciones con los grandes centros comerciales de la periferia. Entre sus principales reivindicaciones destacan la necesidad de regular las campañas de descuentos, apostar por la modernización del comercio local y, de manera prioritaria, diseñar un plan eficaz de movilidad que facilite el acceso de los compradores al casco histórico.
En el plano político, el debate sobre la protección del tejido local llegará al consistorio este mismo mes. El Grupo Municipal de Vox en el Ayuntamiento de Murcia presentará en el próximo pleno de julio una moción para exigir al Gobierno municipal la protección del comercio histórico y tradicional.
Desde la formación advierten de que el municipio sufre una "desaparición progresiva" de establecimientos familiares —muchos con más de 50 años de actividad—, lo que supone una pérdida que trasciende lo económico y golpea la "memoria sentimental" de los murcianos. Según el partido, esta crisis no solo favorece la degradación y la pérdida de identidad del centro histórico, sino que está afectando de forma alarmante a numerosas pedanías del municipio.