MURCIA. El antiguo complejo residencial de Espinardo se encuentra a un paso de volver a cobrar vida después de varios años de abandono. La multinacional Acciona convertirá esta zona en una gran ciudad tecnológica de más de 20.000 metros cuadrados, donde se instalará la futura sede de la Agencia para la Transformación Digital (ATD) de la Región de Murcia. El inicio de las obras es inminente, según confirman fuentes del Gobierno regional. Este mismo miércoles se dio otro paso clave para la cuenta atrás, con la celebración del acto de replanteo, realizada en el terreno. La propia Comunidad Autónoma, que adjudicó la primera fase del proyecto, supervisa la preparación de los trabajos,
Se trata de uno de los proyectos tecnológicos más importantes para Murcia. La Consejería de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Transformación Digital adjudicó a finales de mayo la primera fase de los trabajos de rehabilitación por cerca de 14 millones de euros (13.869.666,43 euros, para ser exactos), incluidos los impuestos, como así adelantó Murcia Plaza. La inversión está cofinanciada en un 60% por Fondos Feder. La multinacional, a través de una UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por dos filiales, Acciona Construcción y Acciona Industrial, se impuso en el proceso a otros ocho competidores. Dispondrá de un plazo de dos años para ejecutar las obras.
Reforman tres de los siete edificios
La firma del contrato se rubricó este mes de agosto. Fue el último trámite de un proyecto anunciado en 2023 y cuya licitación comenzó en 2025 con un presupuesto base de 16,6 millones de euros. Esta primera fase de las obras permitirá rehabilitar tres de los siete edificios que integran el antiguo complejo residencial de Espinardo, ubicado junto al campus de la Universidad de Murcia y también próximo al Parque Científico y el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Murcia.
El proyecto, según recuerdan fuentes de la Consejería, prevé "la creación de espacios abiertos, modernos y funcionales, concebidos para reunir a los profesionales de la Agencia, favorecer el trabajo coordinado y generar un entorno adecuado para la innovación y el desarrollo de nuevos servicios digitales".

- Recreación del complejo de Espinardo que albergará la Agencia de Transformación Digital de la Región . -
- Foto: CARM
La adjudicataria no solamente tendrá que construir la nueva planta de los inmuebles de la Agencia para la Transformación Digital, sino que también recuperará y pondrá en valor el conjunto de los edificios, de gran interés arquitectónico, para que tengan una nueva vida y se conviertan en el centro neurálgico del ecosistema digital de la Región. La Agencia, de hecho, permitirá "centralizar todos los servicios de informática y telecomunicaciones de la Comunidad".
La oficina estará integrada por 350 trabajadores y tendrá un doble objetivo: "Potenciar digitalmente la Administración autonómica y convertir a la Región en un polo de atracción de empresas tecnológicas en el sur de Europa", como así destaca el Gobierno regional. Los espacios, igualmente, "están diseñados y pensados para potenciar el trabajo en equipo, el talento y la creatividad, con grandes áreas abiertas y de trabajo compartido".
La Agencia de Transformación Digital, operativa desde 2023
La consejera de Economía, Marisa López Aragón, que este miércoles visitó el terreno, señaló que la comprobación constituye “un paso técnico fundamental para revisar todos los aspectos necesarios y preparar el futuro desarrollo de las obras con las máximas garantías”.
López Aragón aclaró también que l afutura sede no supone el nacimiento de la la Agencia de Transformación Digital, operativa desde 2023, sino un nuevo impulso a un trabajo que ya se está realizando. Así, "nos permitirá concentrar equipos, capacidades y conocimiento en un mismo espacio y reforzar la colaboración entre sus profesionales”, indicó.
La intervención permitirá, asimismo, recuperar edificios con valor arquitectónico, histórico y cultural, al sumar medidas de eficiencia energética y recuperación hídrica. “Reutilizamos el patrimonio público y le damos una nueva vida al servicio de la modernización de nuestra Administración”, apuntó.
La consejera reivindicó que este proyecto forma parte de la apuesta del Gobierno regional por “una Administración más ágil, eficiente y cercana, capaz de aprovechar la tecnología y la inteligencia artificial para simplificar trámites, mejorar la atención a los ciudadanos y facilitar el trabajo de los empleados públicos”.
El viejo sueño de un residencial que acabó en desuso

- Complejo Residencial de Espinardo -
- Foto: CHEMBOS
El proyecto, por tanto, rehabilitará el antiguo residencial de la zona norte de Murcia. Nacido en los años sesenta, en pleno franquismo, el complejo fue diseñado por el arquitecto Enrique Sancho Ruano, considerado un exponente del Movimiento Moderno de Arquitectura. La Diputación Provincial de Murcia, impulsora de la obra, quería crear una zona residencial para niños y ancianos en las afueras de Murcia en un espacio de más de 100.000 metros cuadrados.
Los trabajos empezaron en 1964 y concluyeron cinco años después, en 1969. La inauguración se celebró el 14 de abril de 1970. Se levantaron hasta 18 pabellones. Sin embargo, con el paso del tiempo los edificios quedaron en desuso y acabaron desocupados, hasta que en el año 2014 dejaron de utilizarse por completo. Una década después han sido víctimas del vandalismo.

- Complejo Residencial de Espinardo -
- Foto: CHEMBOS
Hoy es una "pequeña 'ciudad abandonada' que, como si de una película apocalíptica se tratara, traslada a un barrio de los años sesenta desértico e inquietante", como así la describía Murcia Plaza en un reportaje de la mano del fotógrafo y explorador de ruina Chembos: "Calles sin vida, una silla de ruedas dejada de cualquier manera, edificios con los cristales rotos, la vegetación acechando murales de reconocidos pintores murcianos, una iglesia con valiosos tesoros artísticos profanada por pintadas y hasta un teatro desmantelado que habla de tiempos mejores... como si se hubieran ido de allí con prisas", escribía la redactora Cristina Fernández.
Precisamente el proyecto se centra en la recuperación del edificio K, que hoy día permanece en avanzado estado de abandono y cuyo conjunto se encuentra catalogado como Bien Inventariable por la Dirección General de Bienes Culturales. El inmueble, pese a todo, presenta "un notable interés como representante de la arquitectura contemporánea", lo que ha justificado la apuesta por la rehabilitación frente a una obra nueva, como así explican los promotores el proyecto. Ahora renacerá.