MURCIA. El Ayuntamiento de Murcia ha activado un dispositivo especial de hidratación para proteger su patrimonio arbóreo más valioso de las implacables temperaturas del verano. La medida estrella de este operativo se centra en los históricos ficus del Jardín de Floridablanca, donde los técnicos municipales están utilizando tratamientos de hidratación mediante cañones capaces de proyectar agua a más de veinte metros de altura. Estas "duchas gigantes" refrescan por completo tanto la copa como la base de los ejemplares, reduciendo al máximo el estrés térmico del árbol y minimizando de forma drástica el riesgo de que se produzcan desprendimientos de grandes ramas.
El concejal de Desarrollo Urbano y Ciudad Inteligente, José Guillén, ha supervisado el arranque de unos trabajos que comenzaron en la primera quincena de junio con tres sesiones semanales. Conforme aumentan las temperaturas diurnas y nocturnas del verano murciano, la frecuencia de estos baños pasa a ser diaria, adaptándose al estado fisiológico de cada ejemplar. Cada intervención requiere alrededor de tres horas de trabajo y se realiza a primera hora de la mañana con el jardín cerrado al público por estrictos motivos de seguridad para los peatones.
La estrategia municipal no es genérica, sino que se adapta milimétricamente a las debilidades de cada árbol monumental de la ciudad. Por ejemplo, en los ficus situados en Santo Domingo, el Cuartel de Artillería y el Hospital Reina Sofía se utilizan sistemas de nebulización que incrementan la humedad en el interior de la copa mediante una pulverización controlada de agua. Por su parte, el emblemático magnolio de la Plaza Díez de Revenga dispone de un sistema específico de irrigación a través del propio tronco, implantado para compensar la alta sensibilidad de esta especie al calor extremo y a la baja humedad ambiental.
Además, toda la red de ficus monumentales del municipio cuenta ya con un sistema de riego inteligente de última generación. Esta red utiliza sensores de humedad instalados directamente en el suelo, estaciones meteorológicas y sistemas automatizados que ajustan el aporte de agua en tiempo real en función de variables clave como la temperatura ambiente, la humedad del terreno, la humedad foliar o las condiciones específicas del entorno urbano donde se encuentra cada árbol.
Esta intensa campaña de protección del arbolado histórico coincide con el avance del Plan Foresta, la gran estrategia de renaturalización urbana con la que el Consistorio ya ha plantado más de 37.000 nuevos árboles en todo el término municipal. El objetivo final de este despliegue es combinar el cuidado de los ejemplares centenarios con la creación de nuevas masas verdes que multipliquen las zonas de sombra en los barrios y pedanías, mejoren la biodiversidad local, rebajen la temperatura media de la ciudad y preparen a Murcia frente a los efectos del cambio climático.