MURCIA. El mapa del transporte público en Murcia avanza a dos velocidades claras: mientras la flota se moderniza con vehículos de última generación bajo el modelo de Bus de Tránsito Rápido (BTR), la circulación real sigue tropezando con los mismos cuellos de botella de siempre.
Lo que avanza: flota eléctrica BTR y tarjeta única 'Mub'
La mejora más visible se concentra en la línea que une el centro con El Palmar. El despliegue del tranvibús —concebido como la primera línea BTR de la ciudad— ha permitido introducir siete vehículos 100% eléctricos con capacidad para 125 pasajeros y frecuencias de 15 minutos, reduciendo el trayecto entre la Alameda de Colón y el hospital de La Arrixaca a unos 20 minutos. A esto se suma el lanzamiento de la plataforma 'Mub', diseñada para unificar el pago con una sola tarjeta tanto en el autobús como en los aparcamientos municipales.
Lo que falla: un BTR sin prioridad en los cruces y falta de conductores
Sin embargo, el servicio dista de funcionar como un sistema de tránsito rápido genuino. Tal como se debatió en el último Pleno municipal, la línea BTR carece de prioridad semafórica en las intersecciones y no dispone de carril segregado en la totalidad de su recorrido. Esta falta de plataforma exclusiva obliga a los nuevos vehículos a compartir atascos con el tráfico privado, una deficiencia que el PSOE califica de implantación a «medio gas» y que el equipo de gobierno del PP atribuye a un proceso de reconfiguración progresiva del mapa de líneas.
A estos inconvenientes técnicos se suma la presión sobre las frecuencias. Con el inicio del curso escolar y universitario, las conexiones que unen la capital con las pedanías y con municipios vecinos como Alcantarilla, Molina de Segura o Santomera absorben un volumen masivo de desplazamientos. Una saturación agravada por el malestar de las plantillas de conductores, cuya reclamación de calendarios estables y descansos garantizados pone de manifiesto la falta de personal para cubrir los picos de demanda diaria.