LOS ALCÁZARES. Amaneceres mágicos; ocasos que tiñen de naranja el cielo; gentes paseando; bañistas disfrutando de un mar permanentemente en calma; deportistas entre los que no falta algún surfista rezando antes de arrancar su navegación en una tarde con un lebeche de tres pares de narices; clases de yoga sobre tabla de surf; personas que saludan al sol desde las posturas más increíbles y otras que toman un 'baño de estrellas'... Todo parece ir a otro ritmo -más pausado, casi detenido- en las imágenes que comparte esta semana con Murcia Plaza el fotógrafo J. J. Peñalver, quien despide el verano con serie dedicada a Los Alcázares en septiembre, con instantáneas tomadas "a pie de obra" durante los último seis años. Las últimas, de hace apenas unos días.
"Septiembre es el mes que más me gusta para disfrutar del entorno del Mar Menor en Los Narejos desde que tuvimos casa a comienzos de los 70", asegura Peñalver, quien apunta que cuando va por allí "me encanta patear el paseo marítimo desde bastante temprano; ver amanecer desde la esquina de las desaparecidas salinas, ahora convertida en zona surfera; y emprender camino hasta La Encarnación para desayunar sin perder de vista el mar Menor".
Como le ocurre este miembro de la Policía Científica ya jubilado -profesión que potenció su ya afición por la fotografía-, son muchos a los que, paseando por Los Alcázares, le vienen a la memoria gran cantidad de recuerdos e historias -"que no viene al caso contar para no aburrir", apunta el autor-. No obstante, no puede evitar pensar "cómo varía con el tiempo la percepción de las distancias" al rememorar lo "lejos quedaba el Campamento de la OJE, hoy CAR, o las salinas viniendo desde la Concha, cuando de críos veraneábamos en los Alcázares". Y "cómo ha cambiado todo", añade, ya que "ahora ese camino es un sendero de penitentes, cada uno purgando sus 'pecados', unos para mantenerse en forma, otros tratar de recuperar la forma, otros con alguien, o meditando, o hablando por teléfono, o disfrutando el paisaje".

- Los Alcázares. -
- Foto: J. J. PEÑALVER
El fotógrafo palmareño confiesa que "yo también hago penitencia, a veces solo, otras acompañado de mil recuerdos, y vivencias, y otras cargado de objetivos… fotográficos, para sacar esa foto única, esa que no ha hecho nadie, aprovechando la calma que hace del Mar Menor un espejo inmenso. Pero también tengo mucha envidia de otros fotógrafos que ya consiguieron esa foto única que yo andaba buscando. Recurro incluso al uso de filtros digitales para resaltar o matizar algunas tomas, o reencuadro para mostraros esta maravilla de paseo que tenemos".
Respecto a esos cambios que aprecia la memoria, Peñalver opina que son para mejor, al tener "un Ayuntamiento propio que está volcado con la ciudad de manera uniforme, lejos de aquel pueblo de los Alcázares dividido entre Torre Pacheco y San Javier. La preocupación por mantener las playas en perfecto estado, y el resto de los servicios esenciales, cada día. Con una oferta cultural y festiva que atrae no solo a murcianos y turistas nacionales y extranjeros, sin olvidar que ya cuenta con un tercio de su población residente de distintas nacionalidades".
Entre esas mejoras que embellecen el entorno de la localidad marmenorense se encuentra los murales que cada año van creciendo en número y que constituyen todo un museo al aire libre de arte urbano, con firmas de los más reconocidos artistas tantos regionales como nacionales e internacionales. "Estoy enganchado a los murales que cada año ponen color a Los Alcázares. Son auténticas obras de arte, obras vivas, que como la vida misma se deterioran con el paso del tiempo", señala el autor, quien tiene entre sus objetivos "tratar de fotografiar todos esos murales, y conseguir el permiso necesario para poder hacer algunas tomas con dron, aunque esto es complicado por las restricciones de seguridad aérea que la cercanía con la Academia General del Aire establece".
Él, de momento, seguirá disfrutando de estos paseos de septiembre, y durante el resto del año, mientras sigue buscando esa foto única...

- Los Alcázares. -
- Foto: J. J. PEÑALVER