MURCIA. Torre Pacheco ha vuelto a sacar a licitación el contrato para limpiar los edificios municipales, uno de los servicios más relevantes de la localidad con un coste que supera los 1,8 millones de euros anuales.
En esta ocasión, el Ayuntamiento ha decido lanzar el concurso con una duración fija de cinco años que no admite prórrogas, por lo que el presupuesto máximo asignado es de 9,1 millones de euros. Sin embargo, lo esperable es que las empresas que se ofrezcan a realizar esta labor reduzcan el coste final.
Al fin y al cabo, la propuesta económica marcará el 60% de la nota final en este proceso de selección, mientras que la propuesta técnica compone otro 25% y el 15% restante dependerá de la puesta a disposición del Consistorio de una bolsa de horas anual para la realización de tareas objeto del contrato.
Torre Pacheco recibirá las ofertas de todas las compañías de limpieza interesadas hasta el 28 de septiembre, tras lo que empezará a valorar a las participantes hasta escoger a la vencedora para la adjudicación final. Por tanto, no se espera que el nuevo servicio entre en vigor antes del 2027.
En total, el Ayuntamiento ha contabilizado 84 edificios y zonas a atender, donde destacan las 15 instalaciones deportivas del municipio, los 15 centros sociales o los 11 colegios, entre otros. Además, el contrato contempla que se pueden añadir o eliminar sitios a atender, lo que tendría su impacto en el importe que corresponderá a la empresa adjudicataria.
Respecto a la mano de obra, el Consistorio calcula que serán necesarias 1.748 horas de trabajo anuales de peón especialista y otras 3.400 horas de peón jardinero, a lo que habría que sumar otras 1.748 horas de la labor de encargado.
Los pliegos especifican que el ámbito del contrato de limpieza será el edificio en su totalidad, incluyendo cristales, fachadas, terrazas, etc. El alcance de la zona objeto del contrato estará limitada por la valla que rodea el edificio o bien el límite de la parcela con la vía pública. Por tanto, se incluyen los patios, aceras, accesos, las zonas ajardinadas y pistas deportivas dentro del recinto y cualquier otra dependencia adscrita a los servicios de los edificios cuya explotación no esté encomendada a un tercero.