SAN JAVIER. Una familia numerosa -se pueden contar ocho hijos en la instantánea- posa ante la cámara cuando no era tan habitual hacerse fotos. Eran los años 40 y el escenario es la finca 'La Máquina' de san Javier. Esta imagen -cedida por Simón 'el Metro'- es una de las ochenta imágenes que conforman la exposición El tiempo pasa, las imágenes quedan, una estimulante crónica visual que ha convertido las salas del Museo de San Javier en un puente tendido entre el ayer y el hoy de la localidad.
Y es que la memoria de un pueblo no solo se escribe en los libros de actas; se custodia también en sus viejas fotografías. Por eso, con motivo de celebrar el 190 aniversario de la constitución de su Ayuntamiento, San Javier se mira en el espejo del tiempo a través de esta exposición fotográfica
Coordinada por la historiadora y presidenta del Centro de Estudios e Investigaciones Históricas de San Javier (CEIS), María Antonia Martínez, la muestra -que se podrá visitar hasta finales de noviembre- nace como el complemento natural y museístico de las Jornadas de Historia y Patrimonio que se organizaron en el municipio, enriqueciendo el debate teórico con la fuerza incontestable de la nostalgia y el documento gráfico.
Un diálogo entre el pasado y el presente

- Exposición fotográfica El tiempo pasa, las imágenes quedan en San Javier. -
- Foto: AYTO. SAN JAVIER
A través de una cuidada selección de cerca de 80 imágenes, la exhibición plantea un juego de contrastes donde el espectador puede contraponer el San Javier de antaño con el actual. Las instantáneas históricas provienen tanto del propio archivo municipal como de valiosas donaciones de vecinos y familias particulares, quienes han cedido recuerdos de su día a día y de parajes emblemáticos del término municipal. Por su parte, las fotografías contemporáneas han sido capturadas expresamente para este proyecto, llegando a incluir un singular homenaje fotográfico realizado con cámaras antiguas.
Entre las temáticas que aborda la muestra destacan los cambios arquitectónicos y la metamorfosis de los espacios públicos, como la plaza del entorno de la iglesia, así como la transformación de las estructuras familiares. También constata cómo han evolucionado tradiciones y celebraciones, como puede ser la llegada de los Reyes Magos o la procesión de Corpus Christi; los juegos infantiles en las calles; diferentes prácticas deportivas; la relación con el Mar Menor; o las carreteras que comunicaban San Javier con el resto de la Región.
Memoria colectiva

- Exposición fotográfica El tiempo pasa, las imágenes quedan en San Javier. -
- Foto: AYTO. SAN JAVIER
Un ejemplo, es la fotografía que ofrece un retrato familia de la vida en una finca histórica como 'La Máquina', donde -según informa la cartela- "la vida transcurría en casas sencillas, compartiendo espacios pequeños. Las tareas del hogar recaían principalmente en la madre, mientras que el padre solía trabajar fuera de casa. Los hijos mayores ayudaban a cuidar a los pequeños y colaboraban en las tareas domésticas o del campo. La escolarización es más tardía que actualmente, especialmente en algunas zonas rurales, la prioridad era el mantenimiento de la familia".
El contrapunto de esta foto antigua es una tomada este mismo año, de una pareja con tres niños -en la que el coche de caballos se sustituye por un moderno automóvil-, sobre la que se señala que "uno de los primeros cambios que se produjeron en la sociedad que caminaba hacia la modernidad fue el descenso en el número de hijos, ligado a la entrada de la mujer en el mundo del trabajo y la búsqueda de calidad de vida. En 1995 se empezó a considerar familia numerosa con tres hijos. El cambio es muestra de la transformación que se ha producido en la sociedad".
Desde el Ayuntamiento se destaca que esta muestra se convierte en una crónica gráfica que rinde tributo a la memoria colectiva y a la identidad del municipio.

- Exposición fotográfica El tiempo pasa, las imágenes quedan en San Javier. -
- Foto: AYTO. SAN JAVIER