El Ayuntamiento de San Javier ha puesto en marcha un nuevo servicio de apoyo para reforzar la limpieza de todas las playas del municipio, con el objetivo de garantizar unas condiciones óptimas de higiene, salubridad y conservación del litoral durante todo el año.
La actuación abarcará tanto las playas de Santiago de la Ribera —La Hita, Barnuevo, Colón y Castillico— como todo el frente litoral de La Manga del Mar Menor, tanto en su vertiente mediterránea como en la interior, incluyendo zonas como El Pedrucho, Veneziola, Mistral o El Estacio, entre otras.
El servicio está diseñado como un complemento a los medios municipales y se centrará en la retirada de residuos que no pueden ser recogidos por las máquinas limpiaplayas, como restos de biomasa, posidonia o residuos acumulados en zonas de difícil acceso. También incluirá el vaciado de papeleras —unas 400 en total—, la reposición de bolsas y la limpieza de accesos, pasarelas, mobiliario urbano y lavapiés.
Además, se contemplan labores de limpieza en aseos, puestos de Protección Civil y casetas de vigilancia, siguiendo siempre las indicaciones de las autoridades sanitarias, así como el mantenimiento y retirada de pasarelas al final de la temporada.
El dispositivo se adaptará a la época del año y a la presión de uso de las playas. Durante los meses de verano se intensificará el servicio con más personal y maquinaria, incluyendo turnos nocturnos para la recogida de residuos en La Manga, especialmente entre las 00:00 y las 7:00 horas, con el objetivo de que las playas estén en condiciones óptimas a primera hora de la mañana.
En temporada alta, el operativo podrá alcanzar hasta ocho operarios en determinadas fases, mientras que en invierno se reducirá el número de efectivos, manteniendo un servicio continuo adaptado a la demanda.
El sistema también prevé una organización flexible de los recursos, de manera que el Ayuntamiento podrá redistribuir personal y maquinaria entre zonas ante situaciones como temporales, episodios de lluvias intensas o picos de afluencia.
En materia ambiental, el servicio deberá respetar las zonas sensibles, evitando la intervención en áreas húmedas, vegetación natural o sistemas dunares, y garantizando la correcta separación de residuos para su reciclaje, conforme a la normativa municipal.
El funcionamiento del dispositivo estará supervisado por técnicos municipales, con controles periódicos y la obligación de remitir partes diarios detallando personal, maquinaria empleada e incidencias detectadas, con el fin de asegurar la calidad del servicio.
Con este refuerzo, el Consistorio busca mantener el litoral en condiciones óptimas durante todo el año y dar respuesta al incremento de visitantes en periodos clave como el verano, Semana Santa o los puentes festivos.