MURCIA. El canal del drenaje D7 es una de las infraestructuras hidráulicas claves para el Campo de Cartagena y el entorno del Mar Menor. Sus 4 kilómetros actúan ante todo como un sistema de defensa frente a las inundaciones. Y especialmente constituye un elemento fundamental para el municipio de Los Alcázares, pues el canal intercepta las aguas de las escorrentías antes de que entren al casco urbano y las conduce hasta la Rambla del Albujón. Por eso su limpieza se antoja imprescindible ante la temida llegada de los meses de septiembre y octubre por el posible efecto de las lluvias torrenciales.
Con todas esos motivos encima de la mesa, la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) sacó a licitación en el mes de abril el contrato con un presupuesto base de 211.306 euros para el mantenimiento de este canal, vital para aliviar el flujo de las corrientes y defender la zona frente a las avenidas de agua. Ahora, casi cinco meses después, el proceso se cierra con la adjudicación de los trabajos, a falta de que se formalice la contratación, el último paso.
La empresa de Fortuna Retamar Obras, Servicios y Medio Ambiente se ha hecho con la adjudicación por un importe de casi 165.000 euros (164.628, 86 euros para ser exactos, impuestos incluidos) tras imponerse en una licitación a otras cinco aspirantes. Una vez firmado el contrato, dispondrá de dos años para ejecutar la recuperación de la capacidad hidráulica del canal, un plazo prorrogable por otros 24 meses adicionales.
El canal se deteriora a lo largo del año por la proliferación de las cañas en el interior, especialmente en las etapas de mayor crecimiento vegetativo. Además, se acumulan materiales arrastrados que proceden de la actividad agraria. Estos dos factores reducen la capacidad hidráulica del cauce y compromete su funcionalidad.
Así será el mantenimiento
La adjudicataria, por tanto, se encargará de las labores de desbroce, saneamiento y limpieza a lo largo de los 4 kilómetros del canal, para que se mantenga en las condiciones óptimas. En concreto, los trabajos prevén el desbroce mecánico de vegetación en taludes y bermas, la eliminación de cañas y especies invasoras, además del saneamiento y la limpieza del fondo del canal mediante la retirada de sedimentos y restos vegetales que dificultan el flujo del agua.
Además, el servicio contempla la realización de trabajos periódicos de mantenimiento, "especialmente antes de los meses de mayor riesgo de lluvias torrenciales, así como la posibilidad de intervenir de forma inmediata ante situaciones extraordinarias, como avenidas o fenómenos meteorológicos adversos", tal y como explica la propia CHS.