MURCIA. La UPCT y las universidades de Estados Unidos, Irlanda y Chipre han convertido el Mar Menor y Cartagena en un laboratorio vivo para anticipar el futuro de otras costas mediterráneas a través de ‘Mar Menor Living Lab’, que reúne a 28 estudiantes, científicos y expertos de la UPCT, la NYU, la Universidad Tecnológica de Chipre y la Universidad Tecnológica de Dublín.
Se trata de una escuela de verano puesta en marcha por la Comunidad Autónoma junto a la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), la New York University (NYU) y la European University of Technology, donde se monitorizará el Mar Menor con el objetivo de obtener información que se pueda exportar a otros ecosistemas. Al fin y al cabo, las circunstancias que rodean al Mar Menor anticipan en gran medida lo que va a ocurrir en un futuro cercano a las costas mediterráneas.
“Se trata de una escuela de verano internacional en la que ya se trabaja de forma intensiva sobre los retos de sostenibilidad de la mayor laguna salada de Europa”, explicó el consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, quien abrió el programa junto al rector de la UPCT, Mathieu Kessler, y el director del Instituto de Fomento (INFO), Joaquín Gómez.
El consejero detalló que los equipos de estudiantes de distintos centros, países e idiomas “abordarán aspectos como el diseño de sistemas costeros circulares, la monitorización de la contaminación difusa mediante satélites y sensores, o el análisis de la resiliencia costera frente a inundaciones”.
Vázquez resaltó que “el Mar Menor uno de los ecosistemas más monitorizados del mundo, y cuenta con una red de conocimiento, investigación y seguimiento ambiental sin precedentes, fruto de la cooperación entre el Gobierno regional, las universidades públicas, los centros científicos y las entidades que trabajan por la protección de la laguna”. Con estos datos, los distintos equipos propondrán a la finalización del Living Lab una propuesta científica o un proyecto con potencial emprendedor para la transformación sostenible del litoral.
“Gran parte de lo que le ocurre al Mar Menor anticipa el futuro de otras costas mediterráneas, y estudiarla con rigor científico es una forma de adelantarse a ese futuro”, añadió el consejero. “El Mar Menor es un laboratorio natural de innovación, en el que el conocimiento universitario aporta tecnología, datos continuos y soluciones al servicio de la gestión ambiental”, afirmó Juan María Vázquez, quien afirmó que “proteger la laguna exige rigor, continuidad, cooperación y la mejor ciencia disponible”.