La singularidad ambiental del Mar Menor no se limita a sus aguas saladas. En el interior de la laguna se conservan cinco islas de origen volcánico que forman parte de uno de los conjuntos naturales más llamativos del litoral mediterráneo español. Recorrerlas en barco es una de las mejores formas de descubrir estos espacios protegidos, que combinan valor geológico, biodiversidad e historia. Estas son las principales islas volcánicas que emergen en el Mar Menor.
Isla Mayor o del Barón

- Isla del Barón. -
Con más de un centenar de hectáreas, la Isla Mayor —popularmente conocida como Isla del Barón— es la de mayores dimensiones de todo el Mar Menor. Situada frente a la costa de San Javier, su historia se remonta siglos atrás, cuando era utilizada para actividades cinegéticas y pesqueras. Durante buena parte de su trayectoria pasó por distintas manos, desde instituciones públicas hasta la nobleza. Su nombre actual procede del Barón de Benifayó, quien adquirió la propiedad en el siglo XIX. La isla sigue siendo privada y alberga uno de los paisajes más reconocibles de la laguna.
Isla Perdiguera

- Isla Perdiguera. -
- Foto: Antonio Zapata.
La segunda isla más extensa del Mar Menor es Perdiguera, un enclave que alcanza varias decenas de hectáreas y cuya configuración actual es fruto de un proceso natural que acabó uniendo dos antiguos islotes. Su nombre está relacionado con la abundancia de perdices que existía en la zona, mientras que una de las porciones que terminaron integrándose en ella era conocida por la presencia de esparto. El resultado es una isla de gran interés geológico y paisajístico, marcada por antiguos conos volcánicos erosionados por el paso del tiempo.
Isla del Ciervo

- Isla del Ciervo. -
Ubicada en el sector sur del Mar Menor, dentro del término municipal de Cartagena, la Isla del Ciervo es probablemente la más accesible de todas. Su cercanía a la costa permite observarla a escasa distancia desde La Manga. Durante años estuvo conectada artificialmente al litoral mediante un camino que alteró parcialmente su carácter insular. La eliminación de esa infraestructura ha contribuido a recuperar parte de sus condiciones naturales y a reforzar la protección de este espacio de origen volcánico.
Isla Redonda

- Isla Redonda. -
- Foto: Isa Rubio Pérez
Con apenas algo más de dos hectáreas de superficie, la Isla Redonda es la más pequeña del conjunto insular del Mar Menor. Su perfil circular y su relieve la convierten en una de las estampas más características de la laguna. A pesar de su reducido tamaño, desempeña un importante papel ecológico como área de reproducción y refugio para distintas especies de aves acuáticas.
Isla del Sujeto

- Isla Sujeto. -
- Foto: Trip Advisor.
También situada frente a la costa de Cartagena, la Isla del Sujeto es una de las menos alteradas por la presencia humana. Su relativo aislamiento ha favorecido la conservación de su vegetación y de diversos hábitats de interés ambiental. En ella pueden encontrarse especies propias de los ecosistemas mediterráneos costeros, además de aves que utilizan la isla como zona de nidificación. Junto con Redonda, constituye uno de los enclaves de mayor valor ecológico dentro del conjunto de islas del Mar Menor.