MURCIA. El Gobierno regional pone el acento en que las intensas y prolongadas lluvias de este año hidrológico aumentan la entrada sostenida de nutrientes a través de la rambla del Albujón, unida al elevado nivel del acuífero cuaternario, continúan siendo el principal factor de presión sobre el Mar Menor y está detrás del incremento de biomasa que se viene registrando en los últimos meses, según informan fuentes de la Comunidad en un comunicado.
El consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, junto con el alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, visitó este viernes en Santiago de la Ribera a las brigadas que realizan los trabajos de retirada de biomasa en el litoral de la laguna, dentro del dispositivo que se mantiene activo durante todo el año y en todo el perímetro del Mar Menor.
Durante la visita se constató el refuerzo del operativo, integrado actualmente por 70 personas al día, con capacidad de adaptación en función de la evolución de la situación. “Los trabajos responden al aumento de arribazones registrado tras los temporales y, sobre todo, al efecto de la entrada continuada de agua dulce y nutrientes procedentes de la cuenca vertiente”, relató Juan María Vázquez.
Más biomasa por mayor aporte de nutrientes
En lo que va de año hidrológico, iniciado el pasado 1 de octubre, han entrado al Mar Menor por la rambla del Albujón 7,31 hectómetros cúbicos de agua (equivalente a 2.925 piscinas olímpicas), más del doble que en el mismo periodo del año anterior, cuando se contabilizaron 3,11. Esta circunstancia está vinculada al “elevado nivel del acuífero del Campo de Cartagena, que emana un flujo constante hacia el cauce y favorece la llegada de agua dulce al ecosistema incluso en periodos sin lluvias intensas”, reflejó el consejero.
Uno de los elementos que mejor refleja la magnitud del problema es la persistencia del caudal de entrada, incluso fuera de episodios de lluvia torrencial. El 18 de marzo, la rambla del Albujón seguía registrando 308 litros por segundo, manteniendo desde octubre un caudal diario sostenido de entre 250 y 300 litros por segundo. A ello se suma que, tras la DANA de octubre, se registraron picos superiores a 10.000 litros por segundo y que solo en lo que va de 2026 ya se contabiliza una entrada acumulada de 2,62 hectómetros cúbicos de agua dulce a la laguna. Es decir, no se trata solo de episodios puntuales asociados a la lluvia, sino de una presión continuada que mantiene una aportación constante de agua y nutrientes al ecosistema.
Ese aporte sostenido tiene ya reflejo en algunos indicadores de la laguna. Aunque el Mar Menor se mantiene en una situación de estabilidad dentro de la cautela, la salinidad continúa en valores bajos para la época, en torno a 40,44 PSU, entre uno y tres puntos por debajo de lo habitual en años anteriores. El oxígeno se sitúa en 6,11 miligramos por litro, la clorofila en 0,90 miligramos por metro cúbico, con un descenso del 48 por ciento, y la transparencia alcanza los 4,31 metros.
El titular del Mar Menor incide en que “esta situación exige mantener la vigilancia y actuar con anticipación, especialmente ante la llegada de los meses de primavera y verano, cuando el aumento de las temperaturas puede agravar los efectos de la acumulación de nutrientes y de la menor salinidad”.
En cuanto a la retirada de biomasa, los datos actualizados reflejan una intensidad de trabajo muy superior a la habitual para estas fechas. En enero se retiraron 1.158 toneladas y en febrero 1.540, mientras que en lo que va de marzo se han recogido 816. En conjunto, el volumen retirado en el primer trimestre asciende ya a 3.514 toneladas y la previsión es alcanzar aproximadamente las 4.000 al cierre del mes.
Se trata de una cifra muy significativa, ya que representa en torno al 40 por ciento de toda la biomasa retirada en 2025 y superará el 45 por ciento del total del pasado, cuando ya se recogieron 8.821 toneladas, un 25 por ciento más que en 2024.
Los puntos con más biomasa retirada
Los puntos donde más biomasa se ha retirado en este inicio de 2026 se localizan principalmente en la cubeta sur y La Manga, en enclaves como Los Urrutias, El Carmolí, Los Nietos, Mar de Cristal, Islas Menores y los kilómetros 1 al 6 de La Manga, zonas hacia las que los temporales desplazan una mayor cantidad de material.
Vázquez remarca que “la retirada de biomasa constituye una actuación necesaria para reducir la carga orgánica y extraer nutrientes del sistema, pero insiste en que la solución de fondo pasa por frenar la entrada continuada de agua dulce y nutrientes a la laguna”. Mientras tanto, la Comunidad mantiene activas las labores de monitorización y seguimiento permanente del ecosistema y continuará actuando con medidas directas de protección y preservación del Mar Menor.
Durante la visita, el consejero insistió en la necesidad de que el Gobierno de España actúe en su ámbito competencial, como son las aguas superficiales y subterráneas que confluyen con el Mar Menor y que son la principal perturbación del ecosistema actualmente. Vázquez recordó que el propio Gobierno de España declaró el bombeo de la rambla del Albujón como de utilidad pública y de urgencia en 2021 y que esta “sigue sin ejecutarse”.
También remarcó que “la propia CHS declaró en julio de 2020 el acuífero en mal estado cualitativo, lo que les obliga, según la Ley de Aguas, a desarrollar un programa de recuperación del mismo, que continua sin ser desarrollado”.