VALÈNCIA. Lo ha vuelto a hacer. Como ya ocurrió con la quita de la deuda autonómica, Pedro Sánchez escenificó este jueves la consideración que tiene hacia las comunidades autónomas de régimen común -todas excepto País Vasco y Navarra-, a las que impondrá un sistema de financiación autonómica pactado con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).
La esperada reforma del sistema de financiación autonómica (SFA) será explicada este viernes por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, 24 horas después de que Sánchez recibiera en La Moncloa al presidente de ERC, Oriol Junqueras. El líder independentista explicó que ERC ha llegado a un acuerdo con el Gobierno en materia de financiación para Cataluña que supondrá 4.700 millones de euros más para su comunidad y el reconocimiento del principio de ordinalidad.
Este principio implica que las CCAA mantengan en el reparto por habitante el mismo orden que tienen en recaudación por habitante, lo que beneficiaría a la Comunitat Valenciana, que es una de las que más perjudicada sale en el reparto actual.
El enfado de muchos líderes autonómico no fue por la cifra revelada por Junqueras, puesto que no se conoce cuánto más recibirá el conjunto del SFA ni cómo se repartirá. Algunas fuentes hablan de cerca de 18.000 euros adicionales, lo que supondría que Cataluña se llevaría más del 26% del los nuevos fondos.
El malestar se debió a la falta de respeto hacia las CCAA, con las que no se ha negociado el nuevo SFA que se presentará este viernes. Se ha pactado con ERC y se ha consultado con el Gobierno de Salvador Illa, pero se ha relegado al resto de CCAA.

- Sánchez y Junqueras, en la reunión de este jueves.
- Foto: EP/EDUARDO PARRA
El conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública, José Antonio Rovira, manifestó que el Gobierno autonómico estará pendiente de "la letra pequeña" del acuerdo. Añadió que la financiación autonómica "no puede abordarse como moneda de cambio política para mantener" a Sánchez en el Ejecutivo y que las negociaciones se deben discutir en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).
Quejas de CCAA del PP y del PSOE
Los gobiernos socialistas de Asturias y Castilla-La Mancha y prácticamente todos los barones territoriales del PP arremetieron contra el acuerdo de financiación entre el Gobierno central y ERC, reclamando un debate entre todas las CCAA enmarcado en el CPFF.
Algunos gobiernos autonómicos gobernados por el PP, como el de Castilla y León, no descartaron acudir al Tribunal Constitucional para frenar el pacto.
El presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page, ironizó con el principio de ordinalidad pactado con ERC: "A ver si resulta que le cobramos más al que más tiene y menos al que menos tiene pero luego se distribuye por los territorios al revés. Se queda más el que más tiene. Tengo que volver a nacer yo para consentirlo".
Más duro fue el murciano Fernando López Miras, quien consideró "inadmisible" y "una vergüenza ver a Sánchez arrodillado ante un condenado por la justicia para seguir agonizando en La Moncloa". Y añadió: "Pactar con el independentismo una financiación a la carta es privilegiar a Cataluña para castigar al resto de España. Somos la región peor financiada y no nos vamos a conformar con las migajas de un acuerdo indigno".
Todas ganan, según el Gobierno
Por su parte, el Gobierno aseguró que con el nuevo modelo de financiación autonómica todas las comunidades ganan, por lo que instó al PP a que lo apoye.
Tras la reunión de Sánchez con Junqueras, fuentes del Gobierno resaltaron que la propuesta de nuevo modelo de financiación que presentará este viernes Montero cumple con el compromiso que adquirió Sánchez en la Conferencia de Presidentes.
En concreto, aseguró que garantiza más recursos para todas las comunidades y que todos los territorios van a recibir más transferencias "para reforzar el Estado del bienestar".
Llegará 'cocinado' al CPFF
Tras la presentación de Montero este viernes, Hacienda deberá convocar el Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde tiene el 50% del voto y le basta el apoyo de una sola comunidad, incluso de Ceuta o Melilla, para lograr la mayoría.
Si repite el procedimiento que siguió con la quita de la deuda autonómica, también pactada con ERC, presentará el proyecto al CPFF ya 'cocinado', como las lentejas, las tomas o las dejas, sin margen para la negociación.
Una vez aprobado el nuevo modelo en el CPFF, el Gobierno deberá presentarlo en el Congreso como proyecto de ley orgánica y necesitará 176 votos favorables para que salga adelante.