MURCIA. Cuando el calor empieza a apretar en la Región de Murcia, la mente se va de forma casi automática hacia la costa. Sin embargo, el interior de la comunidad autónoma esconde un tesoro que nada tiene que envidiar al litoral: un mapa de oasis fluviales, pozas escondidas y cascadas rodeadas de vegetación donde la sombra de los árboles y el agua dulce ofrecen un refugio perfecto. Para quienes buscan una escapada diferente, el turismo de interior propone rutas donde el sonido del agua y la desconexión son los grandes protagonistas.
El río Chícamo (Abanilla)

- Río Chicamo -
- Foto: TURISMO REGIÓN DE MURCIA
Para quienes busquen una experiencia que combine el senderismo con el frescor del agua, el río Chícamo es un destino obligado. Conocido históricamente como el "río de los árboles", este cauce nace cerca de la pedanía de Macisvenda y rompe por completo con el paisaje semidesértico del municipio de Abanilla. Caminar por su sendero es lo más parecido a adentrarse en un oasis de película: un pasillo de agua flanqueado por densos palmerales, cañaverales y pozas poco profundas de agua limpia y muy fresca, ideales para descalzarse y remojarse los pies a mitad de camino. m
La ruta discurre en su mayor parte encajonada entre paredes de roca caliza, un desfiladero que regala rincones espectaculares y tramos donde el agua apenas cubre por los tobillos, convirtiéndola en una excursión muy accesible y divertida para pasar el día en familia o con amigos bajo la sombra de la vegetación de ribera.
Las Pozas de Somogil (Moratalla)
A diferencia de otros cauces de montaña cuyas aguas bajan heladas, este paraje es famoso por albergar una poza donde el agua brota del interior de la tierra a una temperatura constante de unos 24 grados durante todo el año, lo que le ha valido el sobrenombre de "spa natural al aire libre".
El entorno es de una naturaleza pura e imponente. El acceso requiere una pequeña caminata entre pinares y rocas, un esfuerzo que se ve recompensado al llegar a este rincón de aguas templadas y calmadas, perfecto para darse un baño relajante mientras se contempla el vuelo de las aves rapaces. Es la escapada ideal para los que buscan huir del ruido urbano y sumergirse en la desconexión más absoluta.
El Salto del Usero (Bullas): El gran templo del agua dulce

- Salto del Usero -
- Foto: MURCIA TURÍSTICA
Es, sin lugar a dudas, la joya indiscutible del río Mula y uno de los espacios naturales más fotografiados de la Región. El Salto del Usero es un rincón de enorme belleza donde el agua se ha abierto paso a golpes de erosión, esculpiendo una gran poza profunda de aguas cristalinas que invita al baño. El paisaje impresiona: una cascada vierte sus aguas de forma constante en una bóveda natural rodeada de un entorno verde y exuberante que contrasta con el paisaje más seco de la zona.