MURCIA. El otoño ofrece las condiciones climáticas ideales para recorrer el litoral de la Región de Murcia sin el rigor térmico del verano. A través de la red de Senderos Azules y las Vías Verdes recuperadas sobre antiguas infraestructuras, la costa murciana conecta parajes naturales de alto valor geológico e histórico mediante itinerarios accesibles para todo tipo de públicos, diseñados para realizarse tanto a pie como sobre dos ruedas.
Historia militar y balsas de esparto en Los Cocedores
En el término municipal de Águilas, el Sendero de Los Cocedores discurre por las antiguas balsas marinas que se empleaban históricamente para el cocido del esparto. A lo largo del trazado, los caminantes pueden inspeccionar tres búnkeres de la Guerra Civil recientemente restaurados y repartidos en dos tramos del recorrido. Esta ruta bordea además las playas de Matalentisco y Calarreona, ambas reconocidas con Bandera Azul por sus servicios y su calidad ambiental.
Sin salir del municipio aguileño, el Sendero de Cuatro Calas ofrece un itinerario lineal que encadena cuatro espacios litorales con un alto interés geológico. La caminata arranca en la Cala de La Carolina, de arena fina y aguas someras, para continuar hacia la Cala de Los Cocedores, famosa por sus vertiginosos paredones de arenisca calcárea esculpidos por la erosión y muy frecuentada para la práctica de buceo con tubo. El trayecto prosigue hacia la playa de Calarreona, un tramo más amplio y equipado con áreas de descanso, y concluye en la Cala de la Higuerica, un rincón de menor afluencia idóneo para caminatas por la orilla.
Ingeniería del siglo XIX y pedales junto al mar
Para quienes prefieren la bicicleta o buscan un firme totalmente llano, la Vía Verde Embarcadero del Hornillo aprovecha la antigua plataforma del tren minero de Águilas. La ruta concluye directamente en el Embarcadero del Hornillo, una joya de la ingeniería industrial de finales del siglo XIX, al tiempo que permite el acceso a calas secundarias y miradores sobre la bahía.
Más al norte, la Vía Verde de Mazarrón ofrece un trayecto de transición que conecta el interior del municipio con la franja costera. Discurriendo sobre la antigua vía del tren, este itinerario permite observar el cambio progresivo de la topografía local, pasando de zonas de matorral y cultivos agrícolas hasta desembocar en las playas del Mediterráneo.
Reserva marina y marcha urbana en Cabo de Palos
El recorrido costero se completa con la ruta de los 10.000 Pasos entre La Manga y Cabo de Palos, un trazado pensado para la marcha urbana y periurbana. El sendero bordea la franja litoral hasta culminar en el entorno del faro de Cabo de Palos, un balcón natural sobre los acantilados que linda directamente con la Reserva Marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas, catalogada como uno de los espacios submarinos con mayor biodiversidad de todo el Mediterráneo occidental.