MURCIA. El calendario regala este año un lunes festivo perfecto para romper la rutina. Para quienes no han podido disfrutar de unos días de descanso más largos por motivos laborales, por economía o por simple falta de tiempo, la jornada del 12 de octubre se presenta como la ocasión ideal para una escapada exprés. La Región de Murcia guarda auténticos tesoros a poca distancia de la capital, perfectos para una excursión de ida y vuelta que sabe a vacaciones en miniatura.
Aledo: Un balcón medieval sobre un cañón de agua

- Aledo -
- Foto: TURISMO REGIÓN DE MURIA
En un imponente y bellísimo enclave, sobre un cerro amesetado de laderas escarpadas, se presenta Aledo al visitante ofreciendo todo el protagonismo a su seña de identidad: la Torre del Homenaje. De este imponente entorno medieval parte la ruta geológica más importante de la región, un sendero que se prolonga hasta el sorprendente Estrecho de la Arboleja. Este cañón de unos 500 metros de recorrido sorprende con sus paredes rezumantes de agua, una zona de barbacoa, fuente y techumbre que lo convierten en un lugar idóneo y fresco para excursionistas.
Calasparra: Naturaleza, volcanes y un buen arroz con denominación de origen

- Calasparra -
- Foto: TURISMO REGIÓN DE MURIA
La Región de Murcia cuenta con la suerte de albergar paisajes únicos unidos a una gastronomía sobresaliente, y Calasparra es el claro ejemplo. Sus principales atractivos son el emblemático Santuario de la Virgen de la Esperanza y la rica tradición de sus arroces con denominación de origen propia, por lo que resulta obligatorio encargar un buen plato en alguno de sus restaurantes. Antes de llegar al santuario, el camino regala formaciones geológicas casi únicas en el mundo: un afloramiento de lamproítas localizado en el volcán Cerro Negro. La jornada se completa con una visita indispensable al Castillo de San Juan para contemplar una de las mejores panorámicas de toda la comarca del Noroeste.
Ojós: Paisaje de postal y bizcochos milenarios en el corazón del Valle de Ricote

- Ojós -
- Foto: TURISMO REGIÓN DE MURCIA
Para quienes busquen un entorno visualmente impactante, Ojós ofrece una oportunidad única de disfrutar del Valle de Ricote en todo su esplendor. Enclavado en un paisaje abrupto entre montañas, sus pintorescas calles y casas tradicionales son el escenario perfecto para recorrer sin prisa con la cámara. Además, el municipio invita a dar tranquilos paseos a orillas del Segura ideales para hacer en familia, visitar un curioso Museo de Belenes del Mundo —muy apropiado ya a las puertas de la Navidad— y, por supuesto, cumplir con la tradición de degustar un 'bizcocho borracho', uno de los postres con recetas más antiguas y arraigadas de la zona.
Jumilla: El reino del vino y de la mayor monastrell del mundo

- Jumilla -
- Foto: TURISMO REGIÓN DE MURCIA
Situada en el Altiplano murciano, donde las tierras del litoral dan paso a las llanuras manchegas, Jumilla despliega toda su fuerza como cuna del enoturismo regional. El municipio atesora el mayor viñedo de monastrell del planeta y cuenta con la mayor oferta de bodegas visitables y actividades de toda la comunidad, agrupadas bajo el paraguas de su histórica Denominación de Origen creada en 1966. Recorrer sus bodegas, pasear entre viñedos centenarios y maridar la visita con la gastronomía local convierte la escapada en una experiencia completa para los sentidos.
Cehegín: Un casco antiguo monumental para perderse calle a calle
Cehegín bien merece una jornada entera de inmersión en su cultura, su historia y sus espacios naturales. El municipio del Noroeste presume de poseer uno de los cascos antiguos más extensos, ricos e interesantes de la Región, un laberinto de callejuelas donde es obligatorio detenerse en los soportales de la Plaza del Castillo, la serpenteante Cuesta del Partidor o el mirador natural que se abre desde las ruinas de la ermita de San Sebastián. Historia viva y tranquilidad a un paso de todo.