MURCIA. Cuando pensamos en el interior de la Región de Murcia, la mente suele irse casi por inercia a paisajes áridos, cultivos de secano y serranías soleadas. Sin embargo, más allá de la estampa habitual, en el noroeste murciano se esconden auténticos microclimas hídricos: rincones de agua cristalina, vegetación frondosa y saltos de agua que bien podrían hacerse pasar por paisajes tropicales o rincones del norte de España.
Para quienes buscan una escapada diferente sin necesidad de hacer las maletas, tomar un avión ni hacer grandes desplazamientos, estas tres rutas conducen a pozas y cascadas que demuestran que en la región todavía quedan verdaderos tesoros por descubrir.
Arroyo y pozas de Burete (Cehegín)

- Pozas de Burete (Cehegín) -
Ubicado en el corazón de la Sierra de Burete, cerca de Cehegín, este paraje destaca por el sorprendente contraste entre sus densos pinares y el frescor del agua que fluye sobre la roca. Sus pequeñas cascadas y piscinas naturales labradas por el curso del arroyo se rodean en época primaveral de prados verdes y amapolas, transformando por completo la estampa habitual de la zona.
Más allá de lo fotogénico del paisaje, el gran atractivo de este enclave radica en su valor ecológico. Se trata de uno de los espacios naturales con mayor biodiversidad del noroeste murciano, perfecto para el avistamiento de aves rapaces y para recorrer antiguos senderos trazados durante siglos por los pastores locales.
Para visitarlo, el itinerario es sumamente accesible: basta con completar un paseo corto de apenas un kilómetro hasta el conocido Sifón de Burete, lo que lo convierte en una opción ideal para familias o para quienes buscan una caminata tranquila y sin grandes exigencias físicas.
El espectáculo hídrico del Barranco de Hondares (Moratalla)
Cerca de la pedanía de Benízar, el arroyo Hondares se encajona en un barranco para dar forma a una de las rutas de cascadas más completas y recónditas de la región. En un mismo itinerario se encadenan tres rincones espectaculares:
Poza de las Tortugas
Tras un paseo frondoso, el sendero desemboca en esta pila natural de agua clara alimentada por un salto continuo, perfecta para disfrutar de una absoluta sensación de aislamiento.
Cascada de los Gemelos
Siguiendo el cauce unos metros más abajo, el arroyo regala esta joya oculta cuyo mayor aliciente es que permite cruzar a pie justo por detrás de su cortina de agua.
Cueva del Agua
Una impactante gruta inundada donde el agua brota directamente desde el techo originando otra gran cascada. En épocas de lluvias intensas, la cueva es protagonista del fenómeno del "Reventón", expulsando de golpe un enorme caudal a gran presión.
La ruta completa es un recorrido lineal de unos 3,5 kilómetros (solo ida) desde las inmediaciones de Benízar. Se completa en una hora de ida y no entraña gran dificultad física, pero al no contar con señalización oficial es imprescindible llevar la ruta descargada y calzado con buena adherencia para las zonas húmedas.
Fuente del Gorgotón

- Fuente del Gorgotón -
- Foto: A. Z
A tan solo 300 metros del monumental Cañón de Almadenes, a orillas del río Segura, se oculta uno de los secretos mejor guardados y más fascinantes de la región: la Fuente del Gorgotón. Se trata de una poza custodiada por una pequeña catarata y un puente pintoresco, donde el agua cristalina emana directamente de las profundidades de la tierra, alimentada por el gigantesco acuífero del Sinclinal de Calasparra.
El gran atractivo de este rincón es la forma en que el agua brota desde el fondo del cauce creando una suerte de "jacuzzi natural" totalmente transparente a la sombra del cañón, rompiendo radicalmente con la imagen tradicional del cauce fluvial.
Información práctica: El acceso se realiza en las inmediaciones del Cañón de Almadenes mediante un paseo sencillo que cruza el puente hacia el manantial. Es una visita muy asequible para todos los públicos, perfecta para combinar con la exploración del entorno del río Segura, aunque se debe ser especialmente respetuoso con el frágil ecosistema del acuífero.

