MURCIA. La gran planta de hidrógeno verde de Repsol y Enagás en Cartagena está un paso más cerca de ser una realidad. Tras obtener el visto bueno ambiental este mismo verano, el proyecto continúa logrando avances burocráticos y ahora está pendiente del expediente para conectar su futura producción con la subestación eléctrica.
Para ello, se ha sometido a información pública el pliego de condiciones para la ocupación de terrenos necesaria, pues el trazado incluye una vía pecuaria conocida como Colada de Quitapellejos o la Concepción, que se ubica en el término municipal de Cartagena.
En concreto, la línea subterránea de alta tensión ocupará una superficie 10.286 m2, el equivalente a poco más de una hectárea, que supondrá una longitud total de 3.359 metros si se calculan las distancias para llegar hasta la subestación eléctrica Fausita de 220 kV.
De acuerdo con el análisis cartográfico, lo cierto es que tan solo se ocupan unos 125 m2 de esta la vía pecuaria de la Colada de Quitapellejos, así como otros 1.571 m2 de superficie catalogada como vegetación.
Este proyecto de conexión, bautizado como L.S.A.T 220 kV, comenzará en la subestación Fausita, propiedad de Red Eléctrica, y finalizará en la planta de hidrógeno verde que se ubicará junto a las instalaciones de Repsol en el Valle de Escombreras de Cartagena, pues esta energía se empleará para la alimentación del electrolizador para la producción de hidrógeno verde.
El trazado subterráneo discurrirá parcialmente bajo canalización entubada. En estas canalizaciones el cable irá entubado en todo su trazado. Las tuberías irán en 2 zanjan paralelas de 0,55 metros, separadas 2 metros.
La puesta en marcha del gran electrolizador de Cartagena es una de las apuestas más destacadas de España por el hidrógeno renovable, un combustible sostenible que se produce de manera renovable y que cada vez cobra más peso en el mercado energético.
De acuerdo con el proyecto impulsado por Repsol y Engagás, que participa con un 25% de la propiedad, la planta dispondrá de una potencia de 100 megavatios y producirá más de 14.500 toneladas de hidrógeno renovable al año a partir de agua y electricidad de origen renovable.
Esta misma fuente de energía se se utilizará en la refinería de Repsol y servirá para producir combustibles y otros productos con baja huella de carbono. En concreto, permitirá sustituir un 12% aproximado del hidrógeno gris, que a día de hoy se consigue con combustibles fósiles. De hecho, evitará por sí sola la emisión de hasta 167.000 toneladas de CO2 al año.
Dada la complejidad de la actuación, la inversión supera los 330 millones de euros, aunque cuenta con el apoyo de las instituciones públicas con una subvención de 155 millones de euros. Además, tendrá un gran impacto en materia de empleo, pues generará más de 900 puestos de trabajo en todas las fases del proyecto, entre puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos.