MURCIA. Pavasal, la empresa valenciana especializada en servicios de construcción, será la encargada de reformar el centro de residuos de San Javier para mejorar su capacidad de gestionar la basura orgánica. No en vano, el Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de la Región de Murcia (COGERSOL) le ha adjudicado las obras de este proyecto, por lo que recibirá una retribución de 4 millones de euros.
Esta firma se ha hecho con el contrato al ser la oferta mejor valorada de entre las cuatro que optaban a este contrato. De hecho, ha obtenido una puntuación perfecta de 100 puntos al presentar la propuesta más económica, proponer mejoras al proyecto inicial y ampliar el plazo de garantía, lo que le ha permitido superar ampliamente a sus competidoras.
En consecuencia, una vez que se formalice el contrato esta constructora contará con 9 meses de plazo para completar estos trabajos, de forma que podrían estar acabados a finales de este mismo 2025 o a principios del próximo 2026.
Por tanto, esta compañía valenciana deberá encargarse de las obras de mejora del Centro de Gestión de Residuos de San Javier para el tratamiento diferenciado de biorresiduos, incluido el suministro y montaje de equipos y puesta en marcha de los mismos.
De esta forma, se pretende conseguir mejorar la calidad del material durante el proceso de compostaje, optimizar el pretratamiento de la fracción orgánica de la recogida selectiva (FORS) y reducir el rechazo de la línea de tratamiento de los biorresiduos con destino al vertedero. Para ello, se construirá una nave de pretratamiento de biorresiduos, lo que posibilitará el tratamiento diferenciado y eficiente de la fracción orgánica de residuo municipal (FORM) recogida selectivamente en origen.
De acuerdo con los cálculos de la Comunidad, la futura planta garantizará un correcto tratamiento de 19.330 toneladas anuales de residuos sólidos urbanos y beneficiará a una población de 155.283 habitantes residentes en los municipios de San Javier, San Pedro del Pinatar, Los Alcázares, Torre Pacheco, Fuente Álamo y La Unión.
Los biorresiduos que serán tratados en esta nueva planta se recogerán a través del contenedor marrón, que se espera que esté instalado en el municipio en este 2025. Por ejemplo, corresponden a este contenedor los restos de fruta y verdura, restos cocinados de carne, pescado y marisco, frutos secos, infusiones, posos de café, cáscaras de huevo y otros restos de comida, tapones de corcho, cerillas, serrín, servilletas usadas, papel de cocina sucio y papel y cartón sucios de aceite o restos de alimentos, así como pequeños restos de poda y jardinería como plantas, hojarasca o ramos de flores.
Cabe recordar que este contrato está financiado con 2,4 millones de euros de los fondos procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España.